Por un lado, el primer ministro israelí, Las críticas también se recrudecieron entre los propios palestinos a raíz de un artículo publicado por Arafat en «The New York Times» el fin de semana, en el que escribió: «Condeno los ataques perpetrados por grupos terroristas contra civiles israelíes. Estos grupos no representan al pueblo palestino o sus aspiraciones legítimas a la libertad. Son organizaciones terroristas y estoy decidido a poner fin a sus actividades».
Por primera vez, además, estimó que había que tener en cuenta las «preocupaciones demográficas de Israel» en relación con el derecho al regreso de los refugiados palestinos de 1948.
En respuesta, un alto responsable del movimiento de Arafat, Al Fatah, indicó que dicho artículo era «verdaderamente un caso lamentable» y que había causado «rencor» entre los palestinos.
El Frente Popular para la Liberación de Palestina estimó, por su parte, que negociar el derecho al retorno «viola el programa de la OLP».
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