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El embajador británico, Robin Christopher, consultó al subsecretario de Política Exterior, Fernando Petrella, la "disposición" argentina para "dar apoyo político a una acción militar o eventualmente contribuir" en la inminente guerra entre Estados Unidos e Irak.
Petrella trasladó el reclamo de Christopher al canciller Carlos Ruckauf, de viaje en Estados Unidos, quien reiteró que el país "no participará ni apoyará" en una guerra en Irak.
"No participaremos de una acción militar ni la apoyamos", enfatizó Ruckauf.
El jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof, había repudiado por la mañana "toda forma de terrorismo" y salió a abogar "por la paz" y porque "el desenlace bélico no se produzca".
"Aprovecho para reiterar la postura oficial ante este conflicto: abogamos por la paz, repudiamos el terrorismo y ofrecemos a las Naciones Unidas nuestra ayuda humanitaria, si así lo requiere", dijo el jefe de los ministros.
No obstante, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, afirmó que una eventual guerra tendría "a cortísimo plazo un impacto positivo" para Argentina como país exportador de petróleo.
Sin embargo, Lavagna aseguró que "si la economía del mundo anda mal", el impacto del conflicto sobre el país será "negativo".
La inminente guerra volvió a dividir las opiniones de los candidatos presidenciales sobre el rol que deberá asumir la Argentina, ya que mientras Carlos Menem dijo que "no es posible ni digno refugiarse en el silencio o la neutralidad", Elisa Carrió llamó a "resistir pacíficamente el imperialismo de -George- Bush".
"Frente a lo que se viene en el mundo no hay otro destino: o nos alineamos con Bush y vamos a la guerra como quiere Menem o formamos parte de un eje por la paz con América Latina", planteó la candidata del ARI.
Menem recalcó que los argentinos "no pueden ser indiferentes" al "desafío a la seguridad del mundo planteado por el terrorismo transnacional y por dictadores irresponsables que fabrican armas de destrucción masiva, como ocurre con Saddam Hussein en Irak".
"Ahora es más urgente que nunca avanzar en la conformación de un sistema de seguridad global de carácter cooperativo en el que participen todas las naciones del mundo", añadió el candidato.
En tanto, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ordenó a los 84 efectivos argentinos del cuerpo de Cascos Azules que abandonen la zona desmilitarizada que ocupaban en la frontera con Irak y se "replieguen" hacia Kuwait ante un inminente ataque estadounidense.
La orden fue recibida en las primeras horas de hoy y este mediodía (hora argentina) ya no quedaba ningún militar en esa zona de frontera, confirmó a Infosic el jefe de prensa del Estado Mayor Conjunto, capitán Vicente Engelmann.
Se trata de la delegación argentina que estaba en la zona desde 1991, tras el fin de la guerra desatada en el Golfo Pérsico y cuya misión consistía en "cuidar la paz", detalló el portavoz.
Junto con la tropa argentina, la ONU ordenó evacuar a todos los cascos azules de los demás países, por lo que la zona había quedado "liberada" y Estados Unidos aumentó la actividad militar en el área.
Por su parte, el capitán argentino del barco de Greenpeace Rainbow Warrior, Daniel Rizzoti, que bloqueó en España la salida de un buque estadounidense cargado con combustible hacia la zona de guerra, aseguró que habrá nuevas acciones similares contra el ataque a Irak.
El marino, a quien se le iniciaron varias causas judiciales y se encuentra bajo el régimen de libertad condicionada, consideró que "la paz mundial realmente está gravemente en peligro" y opinó que "es tremendo lo que pasa y el dolor que va a causar".
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