Tom DeLay, hasta hace poco el poderoso jefe de la bancada republicana de la Cámara baja, enfrenta serios cargos de corrupción que podrían costarle una condena a cadena perpetua.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
DeGuerin acusó al fiscal del condado de Travis, Informate más
DeLay fue acusado por el gran jurado de Texas por los cargos de conspiración y lavado de dinero. Las leyes de Texas prohíben el uso de dinero proveniente de empresas en campañas políticas.
DeLay fue acusado el 28 de setiembre y renunció de inmediato como líder de la mayoría, la segunda posición más alta en la Cámara de Representantes. Pero se le permitió mantener su banca en el Congreso.
El legislador republicano y sus abogados han presentando varias mociones para desestimar los cargos.
El comité de acción política de DeLay, Texanos por una Mayoría Republicana, contribuyó a que el partido del presidente Bush tomara el control de la legislatura de ese estado por primera vez desde la época de la reconstrucción posterior a la Guerra de Secesión.
DeLay ayudó a diseñar la campaña republicana que condujo a una polémica reconfiguración de los distritos del Congreso de Texas y sumó cinco de sus partidarios al Congreso federal estadounidense.
Junto a la investigación de «Texanos», DeLay fue criticado el año pasado por problemas éticos que involucraron a personas que hacían lobby, recaudación de fondos y viajes al extranjero.
Dejá tu comentario