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7 de diciembre 2011 - 12:07

Asad sostuvo que no ordenó matar manifestantes opositores en Siria

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El presidente sirio Bashar Al Asad.
El presidente sirio Bashar Al Asad negó en una entrevista difundida por la televisión estadounidense que haya dado órdenes para matar a manifestantes opositores, señalando que "solamente un loco" haría una cosa así.

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Al Asad cuestionó además el balance ofrecido por la ONU sobre una cifra de más de 4.000 muertos desde que comenzaron las movilizaciones de la oposición en Siria y dijo que la mayoría de las víctimas de la violencia eran seguidores de su gobierno.

El mandatario sirio también rechazó las sanciones internacionales contra su régimen y dijo que Siria ya ha implementado reformas democráticas. El mandatario dijo que no es responsable de los nueve meses de derramamiento de sangre en su país y culpó de cualquier exceso a individuos más que a su régimen.

"Nosotros no matamos a nuestro pueblo", precisó Al Asad citado por ABC News. "Ningún gobierno en el mundo asesina a su pueblo, a menos que sea liderado por un loco", añadió.

"No hay ninguna orden para matar o ser brutal" en la represión, dijo Assad. Testigos y grupos de derechos humanos denunciaron que las fuerzas sirias han hecho un uso abusivo de la fuerza y de la tortura para aplastar cualquier amenaza contra el régimen de la familia Al-Asad, que ya lleva cuatro décadas en el poder.

Naciones Unidas estimó en más de 4.000 las personas muertas desde que comenzó en marzo pasado la revuelta en Siria, como parte de la ola pro-democracia que barre el mundo árabe y que ya provocó el derrocamiento de los regimenes en Túnez, Egipto y Libia.

Al Asad rechazó ese balance de muertos diciendo: "¿Quién dice que las Naciones Unidas son una institución creíble? La mayoría de las personas que han muerto son seguidores del gobierno, y no al contrario", destacó el líder sirio, destacando que en las revueltas murieron 1.100 soldados y policías.

Mientras tanto, la Casa Blanca afirmó que la negación del presidente no "es creíble" y es desmentida por múltiples testimonios. "Simplemente no es creíble", declaró el portavoz presidencial Jay Carney.

"Estados Unidos y otros países se unieron para condenar la atroz violencia en Siria, perpetrada por el régimen de Asad, que sabe exactamente lo que está sucediendo y quién es responsable", afirmó Carney.

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