El presidente
de SAS,
Matt
Jansson,
dueño de la
aerolínea
Spanair,
intentó
justificar el
segundo
despegue
del avión,
que en el
anterior
intento
había
sufrido un
desperfecto
técnico.
Madrid (EFE, AFP, ANSA) - Spanair, segunda compañía aérea española, defendió ayer la autorización de despegue del avión que se estrelló ayer en el aeropuerto madrileño de Barajas con el saldo de 153 muertos y 19 heridos, cuatro de ellos en estado «muy grave».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El vuelo JK 5022 de Spanair, compartido con la alemana Lufthansa, que hacía el trayecto entre Madrid y Las Palmas, en las islas Canarias, se estrelló en llamas el miércoles hacia las 14.45 hora local, y originó la mayor catástrofe aérea en España en los últimos 25 años.
La prensa española se refirió a las dificultades de funcionamiento de la compañía y el diario madrileño «El Mundo» no dudó en titular ayer en su portada: «La crisis de Spanair desemboca en una tragedia de 153 muertos», haciendo referencia en un editorial a posibles «negligencias criminales».
La compañía española, filial desde 2003 de la escandinava SAS que en vano intentó vender su participación a principios del año, había anunciado en julio que prescindirá de casi un cuarto de sus efectivos, tras haber registrado más de 50 millones de euros de pérdidas en el primer trimestre.
Según el matutino español «El País», los pilotos de Spanair habían publicado el miércoles, poco antes del accidente, un comunicado criticando el «caos» en la organización y las «graves carencias» de funcionamiento de la compañía, amenazando con una huelga.
La ministra española de Fomento, Magdalena Alvarez, destacó ayer por la mañana que los servicios técnicos de Spanair, «asumiendo su responsabilidad», habían autorizado el despegue del avión después de abortado un primer intento.
Consultada sobre una eventual negligencia de la compañía en el mantenimiento de sus aviones, afirmó: «No me atrevería a decir (que Spanair descuida la seguridad de sus aviones) ni mucho menos».
Por su parte, Spanair dijo que respetó todas las reglas de la aviación civil en vigor tras el accidente del MD-82 incendiado el miércoles y que la investigación «despejará dudas», afirmó el jueves en conferencia de prensa su subdirector, Javier Mendoza.
Normativas
«Todo lo que nosotros hicimos durante la operación de este vuelo, en todo momento, fue apegado a todas las normativas y todos los procedimientos y todos los estándares que están reconocidos por la seguridad del vuelo», afirmó. Mendoza aseguró que las cajas negras «se recuperaron, parece que una está dañada».
Segunda aerolínea en España, Spanair transportó 10,6 millones de pasajeros en 2007, contra los 26,7 millones de la primera compañía, Iberia, y ganó 10,6 millones de euros, pero sufre actualmente las consecuencias del alza de los precios del petróleo y la competencia de los bajos costos en el sector aeronáutico en España.
La compañía explota unos 65 aparatos en vuelos internos en España y con vuelos europeos y preveía inmovilizar en setiembre una quincena de aviones tras haber anunciado un plan de retiro de 1.100 de sus 4.000 empleados. Spanair prevé también renovarprogresivamente su flota,en la cual hay 36 McDonnell Douglas similares al accidentado en Madrid, que tenía 15 años de actividad y fue comprado hace 9 a la coreana Korean Air.
El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, prometió ayer una investigación exhaustiva y rápida para determinar las causas del accidente, el más grave en España en los últimos 25 años.
Dejá tu comentario