22 de abril 2011 - 14:23

Benedicto XVI encabezó el Vía Crucis en el Coliseo de Roma

Benedicto XVI en el Coliseo Romano.
Benedicto XVI en el Coliseo Romano.
El papa Benedicto XVI presidió el viernes por la noche en el Coliseo de Roma el tradicional Vía Crucis, que conmemora el calvario de Cristo hasta su cruxifición y que este año fue dedicado a las crisis del hombre moderno.

Tal como ocurrió el año pasado, el Papa, que cumplió 84 años el 16 de abril, siguió como espectador desde la colina del Palatino buena parte del Vía Crucis, sin recorrer a pie las 14 estaciones.

Al final se unió a la ceremonia, símbolo de la muerte de Cristo, pero no cargó la cruz.
Según la leyenda, fue en el Coliseo donde los cristianos fueron arrojados a los leones durante las persecuciones de los primeros siglos.

El Via Crucis duró menos de dos horas. El Papa alemán encargó la redacción de las meditaciones que se leyeron en las 14 estaciones del Vía Crucis a la religiosa Maria Rita Piccione, presidenta de la Fundación Monjas Agustinianas.

Se trata de la primera vez que Benedicto XVI confía a una mujer escribir esos textos. Las meditaciones se inspiran al pensamiento de San Agustín (354-430), una de las figuras de referencia del Papa alemán, quien se graduó como teólogo en 1953 con una tesis sobre la doctrina de la Iglesia según ese santo, que estudió varias corrientes filosóficas antes de ingresar en el seno de la Iglesia.

El texto denuncia "la persecución contra la Iglesia de ayer y de hoy", que "mata a cristianos en nombre de un dios extraño al amor y que ataca la dignidad con mentiras y palabras arrogantes".

"Es la hora de las tinieblas (...) las varias máscaras de la mentira se burlan de la verdad y las ilusiones del éxito ahogan el llamado íntimo a la honestidad", sostiene el texto. La ceremonia fue seguida por numerosos peregrinos que llevaban antorchas encendidas y transmitida por televisión a muchos países del mundo.

Benedicto XVI se unió al final a la procesión, mientras la cruz fue cargada, en las 14 estaciones del calvario padecido por Cristo, por una familia romana, con cinco hijos, entre ellos unos gemelos, una familia etíope y una chica egipcia, procedentes de países en conflicto del Norte de África.

La mayor parte de la ceremonia fue oficiada por el cardenal italiano Agostino Vallini, vicario de Roma y transmitida en directo por la televisión pública italiana y otros países. El sábado en la noche, el Papa presidirá en la basílica de San Pedro la velada pascual antes de la misa del Domingo de Pascua y la tradicional bendición "urbi et orbi" en todas las lenguas.

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