Roma (AFP, ANSA, EFE) -El jefe del gobierno italiano, Silvio Berlusconi, reconoció ayer el fracaso de su partido en las elecciones regionales parciales del domingo y lunes, pero descartó su dimisión. «No renuncio y voy a concluir mi programa», declaró durante un debate de la tercera cadena de la RAI, la televisión pública. «Los resultados de las elecciones regionales han sido bochornosos para Forza Italia, y la única respuesta es cerrar filas», dijo Berlusconi haciendo un llamamiento a sus aliados políticos que también resultaron perdedores en los comicios. «Como presidente del Consejo (primer ministro), he decidido no hacer campaña electoral y seguir gobernando a todos los italianos. Esta elección ha sido un error», afirmó.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
De las trece regiones en las que hubo votación, la coalición de derecha tenía ocho y quedó con sólo dos: Lombardía y Venecia.
Además de haber perdido regiones clave como Lazio, donde se encuentra Roma, y Pullas, uno de sus bastiones, la coalición gobernante tuvo que conformar con 45,1% de los votos frente a 52,9% obtenido por la oposición de centro izquierda.
• Pesado lastre
El diario romano «Corriere della Sera» señaló ayer que si se proyecta el 52,9% de los votos a las elecciones legislativas del año próximo, que definirán el nuevo gobierno italiano, el centroizquierda podría conquistar la mayoría absoluta en el futuro Parlamento. El periódico agrega que estas regionales constituyen sin duda un pesado lastre para la coalición de centroderecha.
La Unión, una flamante versión ampliada de la alianza del arco de centroizquierda, ya anunció la nominación de Romano Prodi como candidato a primer ministro sin necesidad de pasar por elecciones primarias.
Por otro lado, se han generado fuertes expectativas por el encuentro que tendrán Berlusconi y el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, antes del funeral de Juan Pablo II, que se realizará el viernes en el Vaticano.
Dejá tu comentario