El primer ministro italiano se sometió a una prueba de confianza ante la Cámara de Diputados.
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, logró afirmarse con el voto de confianza de la Cámara de Diputados por 342 votos a favor y 275 en contra de su gobierno y su programa, según reportaron medios italianos.
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La coalición de centro-derecha se tambalea desde la ruptura de Berlusconi con Gianfranco Fini a finales de julio, que fue expulsado del partido Pueblo de la Libertad tras manifestar sus desacuerdos, entre ellos sobre las propuestas del gobierno para limitar el uso de grabaciones en investigaciones. El jueves votará el Senado.
Una derrota para el gobierno podría haberlo forzado a renunciar y convocar a elecciones anticipadas.
"No nos arriesguemos a una crisis en un momento de inestabilidad, no hay alternativa a este gobierno", había declarado Berlusconi esta mañana en un discurso de una hora de duración ante la Cámara de Diputados, la segunda desde que asumió el cargo.
De esta manera, Berlusconi llamó enérgicamente a los parlamentarios de izquierda y derecha a respetar "la voluntad del pueblo".
El premier, que cumplió 74 años, aseguró que su gobierno continúa en marcha para mantener sus promesas sobre seguridad, federalismo, justicia, reformas fiscales y respaldo al sur menos desarrollado, formuladas por la centroderecha antes de su victoria electoral de 2008.
"Todo lo demás puede ser debatido y mejorado", aseguró Berlusconi, en relación al disenso interno en la coalición.
El jefe de gobierno también prometió presionar con reformas a la justicia, aunque no brindó detalles sobre el tema que es uno de los motivos centrales de disputa entre él y Fini.
Sin embargo, Italo Bocchino, portavoz de la agrupación de Fini, aseguró que las reformas deben estar "en concordancia con lo que es legal".
Entre los repetidos desacuerdos entre ambos, Fini también acusó al premier y magnate de los medios de manejar el Pueblo de la Libertad como una "compañía privada". Sin el apoyo de Fini y de sus seguidores agrupados en la nueva fracción Futuro y Libertad para Italia (FLI) -34 en la Cámara de Diputados y diez en el Senado-, Berlusconi ya no tenía mayoría asegurada.
Sin el apoyo de todos los hombres de Fini, Berlusconi no habría alcanzado la mayoría necesaria de 316 votos en la Cámara de Representantes.
De todas maneras, el resultado de la votación no le garantiza una verdadera calma a Berlusconi. Fini ya anunció que a partir de la semana próxima buscará transformar al FLI en un partido. Esto implica para "Il Cavaliere" la consolidación de una situación para él indeseada.
Con el FLI como partido, Fini y sus seguidores amenazan con convertirse definitivamente en el fiel de la balanza.
La agria disputa entre los ex aliados durante los últimos meses dominó los reportes de la prensa y gran parte del debate político a expensas de lo que los críticos -incluyendo a la oposición de centroizquierda, los sindicatos y a la Iglesia católica- aseguran son temas más urgentes que enfrenta el país.
Estas voces críticas apuntan que debe prestarse más atención a la marcha lenta de la economía y el creciente desempleo.
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