Aunque el gobierno de George W. Bush parece decidido a forzar un pronunciamiento de la ONU, el británico Tony Blair trata de ganar al menos tres semanas para alcanzar el consenso esquivo. Más allá de la vía diplomática, la Casa Blanca urge a Turquía que se defina sobre el grado de cooperación que dará para atacar a Irak. EE.UU. ofreció como compensación u$s 26.000 millones, la mitad de lo que pretende Ankara. En tanto, activistas europeos se trasladaron a Bagdad para actuar como escudos humanos en caso de un ataque, una actitud que fue definida por el Pentágono como "un crimen contra la humanidad".
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La estrategia de la Casa Blanca buscaría dejar a París aislada en la ONU como quedó en la OTAN en el tema de la asistencia militar a Turquía, aunque para ello tendrán que cambiar de postura Rusia, China, y la mayoría de los miembros no permanentes del cuerpo, que actualmente están más cerca de Francia que de EE.UU. Informate más
Pasado el plazo que procura Blair, el gobierno británico entiende que es tiempo de pedir luz verde para un ataque, según publicó ayer el diario «The Times». «Quiero una segunda resolución si tenemos que decidir una acción militar. Y creo que habrá que debatir mucho antes de que la ONU tome una decisión», dijo Blair.
Luego se requiere el apoyo de la mayoría.
«Estados Unidos respetael derecho de Francia, y ésta toma sus propias decisiones.
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