Washington (ANSA, DPA) - La imagen en el exterior del presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, sufrió una profunda degradación en los últimos meses, a tal punto que en la actualidad el mandatario norteamericano es percibido por «numerosas personas en el mundo» como una amenaza mucho más importante para la paz que el líder iraquí, Saddam Hussein. Así lo manifestaron funcionarios de numerosas embajadas norteamericanas que fueron citados en una nota publicada ayer por el diario «The Washington Post».
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De acuerdo con el artículo en cuestión, «las vastas manifestaciones contra la guerra en Irak llevadas a cabo durante mediados de febrero en todo el mundo ilustran esos mensajes diplomáticos enviados a Washington en las últimas semanas».
Asimismo, «The Washington Post» aseguró que dichas manifestaciones en rechazo a la guerra contra Irak no pasaron inadvertidas, sino que «fueron atentamente estudiadas por el Departamento de Estado». «Es sorprendente. Hay una ausencia total de referencias al hecho de que Saddam Hussein pueda ser un problema», manifestó al Post un alto funcionario del gobierno estadounidense que solicitó conservar el anonimato.
•Explicación
Otro funcionario, que desempeña sus tareas diplomáticas en una embajada de los Estados Unidos ubicada en uno de los países aliados a Washington, explicó que por estos días en esa nación el presidente Bush se convirtió en el enemigo número uno de la opinión pública, sobre todo debido a la cuestión de la guerra contra Irak. Según el Post, el sorprendente nivel de degradación que alcanzó la imagen de George W. Bush en diversos países del mundo se debe a los modales bruscos y a veces hasta violentos que utiliza el presidente estadounidense para transmitir sus ideas y conceptos.
Asimismo, de acuerdo al artículo, otra de las causas que han contribuido a desmejorar todavía más la imagen del presidente norteamericano entre la opinión pública mundial son sus frecuentes referencias a motivos religiosos como justificativo para su accionar en política internacional, un rasgo que pone especialmente nerviosos a la gran mayoría de los europeos.
Por otra parte, el pésimo concepto que en el mundo se tiene actualmente sobre Bush también es provocada por la impresión de que el mandatario no utiliza adecuadamente su combate contra el régimen iraquí de Saddam Hussein, que tampoco cuenta con una buena imagen.
«Hay una angustia real en el mundo sobre nuestro poder y lo que se percibe como brutalidad y arrogancia de la administración Bush», indicó por su parte un responsable del Departamento de Estado norteamericano que también fue citado en la nota de «The Washington Post», bajo la estricta condición de mantener el anonimato.
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