La mayor precipitación ocurrió en Mount Veeder, cerca de Yountville, con 243 milímetros.
Se espera que la tormenta precipite otros 50 milímetros de agua en el norte de California, hasta 100 milímetros en el valle de la costa del sur y hasta 205 milímetros en las montañas.
La tormenta amenaza asimismo arruinar la jornada del tradicional "Desfile de las Rosas" en Pasadena, por primera vez desde 1955.
Más de 600 mil clientes de la empresa Pacific Gas and Electric quedaron el sábado sin suministro de energía desde Bakersfield, unos 160 kilómetros al norte de Los Angeles, hasta el límite con el Estado de Oregon.
Todavía unos 110 mil clientes seguían sin electricidad.
Las lluvias causaron inundaciones sin precedentes y rompieron diques y un hombre murió el sábado, cuando le cayó encima un eucalipto vencido por la tormenta.
Miles de personas fueron evacuadas de sus casas y numerosas calles y autopistas quedaron bloqueadas por el fango.
La tormenta cesó el sábado por la noche, pero se espera que otra de igual fuerza avance hacia el área de Monterrey, además de que puede haber crecidas del Russian y otros ríos.
El nivel de las aguas del Russian creció, el domingo, tres metros hasta llegar a 12,8 metros cerca de la localidad de Guerneville, en el condado Sonoma, lo que causó inundaciones en algunos barrios bajos de la ciudad.
También se espera que bajen las temperaturas lo cual, según los meteorólogos, hará que nieve en las montañas de la Sierra a un nivel de 1.500 metros, mientras en días anteriores sólo había nieve por encima de los 2.400 metros.
La tormenta que llegó a California el viernes por la noche ha sido particularmente dañina en la región de los vinos, donde el río Napa creció a su nivel más alto en décadas y las calles de la ciudad fueron cubiertas por las aguas, que llegaron a subir hasta 1,5 metros.
El portavoz del municipio de Napa, Peter Dreier, dijo que un millar de casas y varios comercios resultaron dañados por el agua.
Miles de personas han sido evacuadas de Napa y las autoridades aconsejaron a los damnificados que no vuelvan a sus casas hasta que el agua se retire.
Extensos viñedos están anegados, pero los cultivadores todavía no saben si ello afectará a la próxima cosecha.
En el condado Marín las autoridades declararon un estado de emergencia después de que las lluvias y una marea alta causaron inundaciones, derribaron árboles y postes del tendido eléctrico y convirtieron en lodazales varias carreteras.
También la ciudad de Novato está en emergencia después que un alud de fango cayera sobre tres casas en Valle Pacheco.
No hubo heridos pero los residentes tuvieron que abandonar sus casas.
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