Cuatro figuras cercanas a la mujer más rica de Francia fueron detenidas en el marco de una investigación por evasión fiscal que derivó en un escándalo que salpica al presidente Nicolas Sarkozy, informó un vocero judicial.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El asunto que tiene en vilo al país comenzó este año como un juicio de altísimo perfil por insania mental contra la anciana heredera del imperio de cosméticos L´Oréal, Liliane Bettencourt, la tercera fortuna de Francia, por parte de su hija.
Lo que al principio parecía sólo una cuestión familiar mediática derivó en una bomba política al conocerse hace un mes grabaciones clandestinas en las que la mujer habla con asesores sobre evadir impuestos y sus vínculos con el ministro de Trabajo de Sarkozy.
La "bomba" explotó bajo el sillón presidencial la semana pasada cuando la ex contadora de Bettencourt declaró a fiscales que la millonaria aportó 150.000 euros para la campaña electoral de Sarkozy de 2007, 20 veces por encima de lo legal.
Patrice de Maistre, gestora de la fortuna de Bettencourt, Francois-Marie Bernier, famoso fotógrafo amigo de la millonaria, fueron detenidos para ser interrogados en la división de delitos financieros en París, dijo una vocera de la Fiscalía pública.
También fueron arrestados Fabrice Goguel, su abogado para cuestiones impositivas, y Carlos Vejarano, administrador de una propiedad de Bettencourt en las islas Seychelles, dijo la portavoz, citada por la agencia de noticias Europa Press.
Banier ya está en juicio contra la hija de Bettencourt, que lo acusa de abusar de la salud mental de su madre, de 87 años, para obtener de ella regalos por 1000 millones de euros, entre ellos hasta una isla.
"Estas cuatro personas están bajo custodia para interrogarlos por los contenidos de las grabaciones secretas", dijo la vocera del fiscal del suburbio parisino de Nanterre Philippe Courroye.
Courroye lanzó tres investigaciones distintas en relación al caso, una por presunto lavado de dinero y evasión fiscal, otra por invasión de la privacidad con grabaciones clandestinas y otra por las acusaciones de financiación de la campaña de Sarkozy.
Hasta ahora, nadie está acusado de ningún delito por el fiscal.
El lunes, bajo intensa presión por el creciente escándalo y con su popularidad en los niveles más bajos, Sarkozy dio una entrevista en la que negó que su ministro de Trabajo, Eric Woerth, haya recibido aportes ilegales para su campaña presidencial.
Sarkozy ratificó a Woerth en su puesto ministerial pero dijo no obstante haberle pedido la renuncia como tesorero de su partido UMP, un "consejo" que el ministro anunció que seguirá.
En medio del escándalo y en un reflejo de la caída de aceptación popular de Sarkozy, una encuesta mostró que el presidente perdería frente al candidato de la oposición socialista por un amplísimo margen si las presidenciales se celebraran este domingo.
Publicado por el semanario Paris Match, el sondeo mostró una intención de voto de 61% para Dominique Strauss-Kahn, actual presidente del FMI contra un 32% para Sarkozy, una diferencia de 29 puntos.
Dejá tu comentario