El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"No había visto nada parecido (...) la injusticia está de rodillas", dijo Castro.
El presidente de 79 años abrió la protesta con un discurso y se incorporó al final empuñando una bandera de Cuba y gritando "¡Bush fascista!" al pasar delante de la Sección de Intereses de Estados Unidos.
El gobierno dijo que 1,4 millones de personas participaron en la manifestación, 200.000 más que una protesta anterior en mayo del 2005.
La manifestación, la primera en ocho meses, fue convocada contra la posible liberación en Estados Unidos de Luis Posada Carriles, un ex agente de la CIA acusado por Cuba de terrorismo.
Pero fue también el contraataque cubano a los mensajes de derechos humanos exhibidos desde la semana pasada por una enorme cartelera electrónica en el edificio de la Sección de Intereses de Estados Unidos.
"La conducta y las acciones de respuesta de Cuba frente a las provocaciones del imperio serán absolutamente pacíficas, pero golpearemos con toda la fuerza de nuestra moral el insulto", dijo Castro en un breve discurso al inicio de la protesta.
Mientras hablaba, a sus espaldas la cartelera de la Sección de Intereses de Estados Unidos proyectaba citas del ex presidente Abraham Lincoln, del pacifista indio Mahatma Gandhi y del activista polaco Lech Walesa.
"Ya encendieron el cartelito", comentó Castro."Qué valientes son las cucarachas.Parece que Bushecito les dio la orden".
La protesta hizo que la Habana despertara hoy muy temprano.
Centenares de miles de personas fueron movilizadas en la oscuridad de la madrugada y llegaron desde todos los rincones de la ciudad en camiones y autobuses ofrecidos por el Estado.
Escuelas, empresas y ministerios dieron el día libre a los cubanos para que participaran en la manifestación.
"Estamos aquí para demostrarle a Estados Unidos que con el pueblo cubano no se juega y exigirle que juzgue al terrorista Posada Carriles", dijo Dismar, un jóven del suburbio de Arroyo Naranjo que se levantó a las cuatro de la madrugada.
Posada Carriles, detenido en Texas por ingresar ilegalmente a Estados Unidos, está acusado de numerosos ataques, entre ellos la voladura en 1976 de un avión de Cubana de Aviación con 73 personas a bordo.
Su estatus migratorio será revisado a partir del martes en Estados Unidos.
Cuba sospecha que será liberado.
"¡Bush fascista condena al terrorista!", gritó la procesión.
Banderas de Argentina, Bolivia, Venezuela y otros países latinoamericanos salpicaban la marcha.
Eran algunos de los 12.000 jóvenes extranjeros que estudian medicina en Cuba.
"Vinimos representando a nuestros países para apoyar a la revolución cubana, a mostrar solidaridad con este pueblo que nos está ayudando tanto", dijo Coji, un estudiante de Puerto Madryn, en la Patagonia argentina.
• Cartel de la discordia
La manifestación tuvo como telón de fondo los mensajes exhibidos por el cartel electrónico de la Sección de Intereses.
"Cómo gastan electridicidad los bandidos (...) Harían mejor en virar hacia adentro esos carteles", dijo Castro mirando los mensajes.
"Ya veremos lo que dice el futuro sobre todo esto".
Cuba dice que Estados Unidos está provocándola para romper los "vínculos diplomáticos mínimos" que aún unen a ambos países.
Washington sostiene que su panel electrónico busca romper el cerco informativo al que están sometidos los cubanos.
"A los que quieran estar aquí respetamos su protesta a los que no quieren estar aquí disculpen la molestia", dijo uno de los mensajes proyectados el martes.
Por la cartelera desfilaron también noticias, como el resultado de las elecciones en Canadá o la decisión de Estados Unidos de autorizar la participación de Cuba en el Clásico Mundial de Béisbol en marzo.
Dejá tu comentario