Tulkarem, Cisjordania (Reuters, EFE, DPA) - La espiral de violencia siguió creciendo ayer en Medio Oriente, cuando palestinos armados mataron a balazos a 11 presuntos colaboracionistas de Israel, y el ejército de ese país informó que ocho soldados resultaron heridos, uno de ellos de gravedad. Además, cinco ciudadanos extranjeros y dos palestinos resultaron heridos por disparos israelíes en Belén, en momentos en que las fuerzas del primer ministro, Ariel Sharon, apretaban su cerco en Cisjordania sobre el líder palestino, Yasser Arafat, entrando en un pueblo y desplazando tropas hacia otros.
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Mientras las tensiones se mantenían altas, dos palestinos armados entraron en un edificio de inteligencia en el pueblo cisjordano de Tulkarem y mataron a ocho prisioneros sospechosos de colaborar con Israel, dijeron testigos y fuentes de seguridad. Un grupo armado palestino mató a tiros a otro hombre en la ciudad bíblica de Belén, durante la madrugada, y otros dos hombres fueron hallados muertos a tiros en el pueblo cisjordano de Kalkilya.
En tanto, al cierre de esta edición fuentes palestinas dijeron que el ejército israelí utilizó a varios palestinos como escudos humanos en Ramallah para acercarse a un edificio donde se encuentra el cuartel general del servicio palestino de seguridad. Mientras, Arafat permanecía atrapado dentro de sus cuarteles generales en Ramallah, rodeado por tanques desde el viernes, y nuevos tiroteos estallaron en la ciudad cisjordana cuando tropas israelíes dispararon con ametralladoras y tanques contra hombres armados en un edificio residencial.
•Crítica
En la franja de Gaza, autoridades de un hospital dijeron que un niño de 11 años murió como consecuencia de balazos de tropas israelíes en el pueblo de Rafah. El ejército israelí negó haber disparado al menor.
El Departamento de Estado norteamericano criticó en duros términos la ofensiva militar israelí en los territorios autónomos palestinos al tiempo que llamó a las autoridades de Israel a ejercer una «máxima moderación», según declaró el portavoz de ese departamento Philip Reeker. «Estamos sumamente preocupados por la situación en Ramallah y las otras regiones palestinas en las que están operando las tropas israelíes», señaló Reeker.
El cerco israelí de cuatro días en torno al cuartel general de Arafat provocó furia en todo el mundo árabe, y un funcionario jordano dijo que Ammán consideraba expulsar al embajador israelí, David Dadon, en señal de protesta.
Sharon, quien ha prometido librar «una guerra intransigente» contra el terrorismo, envió tanques y tropas a la localidad cisjordana de Kalkilya durante la noche del domingo, por segunda vez en tres semanas y tomó total control de Tulkarem.
Algunos residentes reportaron explosiones ocasionales e intenso fuego de ametralladoras y dijeron que los israelíes cortaron los suministros de agua y electricidad antes de entrar.
El ejército informó que ocho soldados resultaron heridos, uno de ellos de gravedad, cuando un artefacto explosivo fue detonado durante el allanamiento a una casa.
•Reporte negado
Tropas y tanques israelíes entraron disparando en Tulkarem en la última jornada, mientras helicópteros sobrevolaban la ciudad, dijeron testigos. El ejército negó el reporte.
Además, cuatro israelíes resultaron heridos cuando un puesto de seguridad del asentamiento judío de Beit El, al norte de Ramallah, cayó bajo fuego, dijeron fuentes de seguridad israelíes.
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