Cede Lula y da asilo a otros dos atletas
-
En la previa de las elecciones, un atentado en la ruta de Colombia dejó 14 muertos
-
Juicio a la Argentina: compañía francesa acudió a Corte internacional para cobrar una sentencia del CIADI
Los dos boxeadores, que según las autoridades brasile-ñas abandonaron su delegación el 20 de julio sin papeles, fueron localizados el pasado 2 de agosto de noche por la policía brasileña en un hotel de playa en las inmediaciones de Rio de Janeiro. Según la policía, ellos dijeron estar arrepentidos y querían volver a su país, lo que fue efectivizado 48 horas después de su detención.
El caso suscitó fuerte polémica, ya que se desconoce por qué los boxeadores fueron repatriados y Lamelas y Capote no (ver aparte). Por este escándalo, representantes de la oposición e incluso del oficialismo cuestionaron el proceso y amenazan con pedir una investigación y explicaciones al gobierno.
Creo que esto debe ser objeto de un mayor esclarecimiento», cuestionó incluso el senador del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), Eduardo Suplicy, reconocido defensor de los derechos humanos. Por su lado, el presidente del bloque de senadores socialdemócratas (opositores), Arthur Virgílio, censuró las deportaciones y solicitó la comparecencia del canciller Celso Amorim en el Congreso.
Intentando explicar el confuso caso de Rigondeaux y Lara, Genro dijo que los boxeadores «prácticamente imploraron» para volver a su país. «Algunos podrían pensar, y no digo que la oposición piense eso, que los secuestramos para hacer propaganda política, pero nosotros no hacemos eso y nos comportamos dentro del estado de derecho», señaló el ministro ante las dudas que suscitó este episodio.
En ese sentido, el fiscal federal Leonardo Figueiredo Costa, quien estuvo presente en la sede de la policía federal de Rio de Janeiro, dijo no haber visto «nada errado» en la actuación de la fuerza de seguridad, excepto una «gran preocupación en agilizar los trámites» de retorno de los deportistas a Cuba.



Dejá tu comentario