Cercado por los sindicatos, Macron cede en su idea de elevar la edad de jubilación

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Está en juego su aumento en dos años, hasta los 64, para el acceso a la prestación completa. A cambio pide una tregua navideña. Los gremios, por ahora, se muestran intransigentes.

París - El presidente de Francia, Emmanuel Macron (foto), dio a entender ayer que podría hacer alguna concesión en su proyecto de reforma de pensiones durante negociaciones con los sindicatos, después de dos semanas de huelga de transporte y tras grandes movilizaciones en todo el país.

“El presidente no abandonará el proyecto, pero está dispuesto a mejorarlo durante las conversaciones previstas con los sindicatos”, afirmaron fuentes cercanas al jefe de Estado, que auguran “avances importantes” antes de que finalice la semana.

El primer ministro francés, Edouard Philippe, recibió ayer por la tarde a los responsables de los sindicatos y la patronal para intentar encontrar una salida a la crisis que tiene entre la espada y la pared al gobierno, preocupa a los comerciantes y ya cansó a la población.

Es urgente hallar una solución cuando faltan tres días para el inicio de las vacaciones de Navidad, durante las cuales miles de personas podrían encontrarse sin trenes para pasar las fiestas en familia. Y mientras la actividad comercial sigue cayendo como consecuencia de los paros.

Macron quiere “obtener una pausa” en la movilización social “durante las fiestas” de fin de año, según fuentes del Elíseo.

Pero el líder del sindicato CGT, Philippe Martinez, que encabeza las protestas, reiteró después de reunirse con el primer ministro que no tienen intenciones de hacer una “tregua” navideña si el gobierno no da su brazo a torcer y retira su proyecto de reforma.

Según las informaciones filtradas por fuentes cercanas a Macron, el presidente podría hacer concesiones sobre uno de los puntos más polémicos de su reforma: la llamada “edad de equilibrio” o edad oficial de jubilación, que el texto sitúa en 64 años a partir de 2027 (frente a los 62 actuales). Trabajar menos de esa edad daría derecho a una jubilación menor.

Esta idea fue rechazada en bloque por los sindicatos, sobre todo la moderada CFDT -que hasta hace poco era el principal aliado del gobierno- que la consideró una “línea roja” que el mandatario había cruzado.

Si bien Philippe hará todo lo posible para recuperar a su aliado, al salir de la reunión, el líder de ese gremio, Laurent Berger, declaró que seguían “muy, muy lejos de un acuerdo”.

Las discusiones seguirán hoy, día en el que el primer ministro recibirá también a los dirigentes de la empresa de transportes parisinos y de la compañía ferroviaria nacional.

Los sindicatos llegan a la mesa de negociaciones fortalecidos después de que el martes lograran sacar a las calles a cientos de miles de personas en todo el país, en la tercera jornada de protestas nacionales en dos semanas.

Según una encuesta, 62% de los franceses sigue apoyando la huelga, pero el 69% desea una “tregua” por Navidad.

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