Las asafatas españolas fueron liberadas y ya están en su país
Un juez de Yamena, capital de Chad, liberó a cuatro azafatas españolas y tres periodistas franceses que componen el grupo de 17 europeos acusados de tráfico de niños, mientras el presidente francés, Nicolas Sarkozy, viajó sorpresivamente a esta nación para mediar en la crisis.
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"Son libres. Ha terminado. Es el final", afirmó Jean-Bernard Padare, abogado del grupo de detenidos que intentaban trasladar a 103 menores presuntamente huérfanos en un avión contratado por la ONG francesa Arca de Zoé.
Las españolas liberadas son: la jefa de cabina Tatiana Suárez y las azafatas Sara López, Carolina Jean y Mercedes Calleja, mientras los periodistas franceses son el camarógrafo de la agencia Capa, Marc Garmirian, el fotógrafo de la agencia Synchro X, Jean-Daniel Guillou, y Marie-Agnés Peleran, miembro de la agencia France 3 Méditerrané.
Aún quedan diez detenidos: seis cooperantes galos, tres tripulantes españoles y un piloto belga detenidos a la espera de comparecer ante el juez chadiano que gestiona el caso de presunto secuestro.
En tanto, el presidente francés, Nicolas Sarkozy -quien había llegado hoy sorpresivamente a Chad, donde fue recibido por su par, Idriss Deby- embarcó esta tarde desde Yamena con rumbo a Madrid con las cuatro azafatas y los tres periodistas liberados hoy en el país africano, informa la emisora France Info.
El vuelo del presidente francés hará escala en Madrid para después continuar hasta París con los tres periodistas franceses liberados, informó el diario español El País en su edición digital.
El Palacio del Elíseo explicó en un comunicado que el sorpresivo viaje de Sarkozy se había realizado para discutir "la situación de nuestros compatriotas y los otros ciudadanos europeos que están siendo procesados" por secuestro.
En tanto, la ONG aún sostiene que sus intenciones eran meramente humanitarias y que investigaron previamente si los menores eran huérfanos de la conflictiva región sudanesa de Darfur.
Sin embargo, el diario francés Le Parisien publica una noticia con citas de hombres que aseguran ser los padres de algunos de los niños, quienes afirman que los cooperantes se ofrecieron para "educar a sus hijos".
"Hablaron de que nuestros niños podrían recibir educación en una nueva escuela que habían construido", declaró un hombre identificado sólo como Abderahim al diario galo, quien aseguró que tres de sus hijos componen el grupo que la ONG rataba de trasladar a Francia.
En este marco, el primer secretario de los socialistas franceses, Francois Hollande, se felicitó de la liberación de los periodistas franceses detenidos en Chad, pero exigió también un "procedimiento claro" respecto a los miembros de la organización El Arca de Zoé.
"Estoy a favor de su regreso a Francia, que su comportamiento sea penalizado si es necesario pero que no se deje al régimen chadiano usar a los ciudadanos franceses para lograr ventajas diplomáticas", declaró a la prensa.
Por su parte, el primer ministro francés, Francois Fillon, encargó a los ministerios de Exteriores y Defensa abrir una investigación sobre las actividades de la ONG con el propósito de saber cómo pudo burlar a las autoridades francesas en Chad y ocultar sus verdaderas intenciones.
En el país africano, la organización operaba bajo el nombre de Children Rescue y había declarado que su misión en esa nación era construir un centro de acogida para menores y un proyecto sanitario, pero no habló nunca de un traslado de niños a Francia, según documentos revelados por la prensa gala.
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