Caracas (AFP, EFE, ANSA) - El presidente venezolano, Hugo Chávez, lanzó el fin de semana una ofensiva para quebrar la huelga general opositora que lleva 22 días y provoca trastornos en la vital industria petrolera, con la movilización forzosa de buques tanque de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), anclados con cargas de combustibles, y el anuncio de una purga de los funcionarios de la compañía que encabezaron el paro.
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A su vez, el mandatario dijo a la prensa brasileña que está negociando una salida a la crisis que atraviesa su país en encuentros sigilosos con «sectores no golpistas» de la oposición, que no quiso identificar. «Si doy los nombres, esas personas pueden acabar siendo presionadas y condenadas por los medios de comunicación», afirmó Chávez al diario «Folha de Sao Paulo».
Por su parte, la oposición suspendió sus movilizaciones en la calle en Caracas y pidió a sus seguidores permanecer en casa para retomar fuerzas de cara a nuevas protestas, sobre todo de cara a la ofensiva de Chávez, y llamó a congregarse en templos para «orar por la paz». Asimismo, grupos opositores reiteraron su deseo de marchar en los próximos días hacia el palacio presidencial de Miraflores, pese a que el gobierno insiste en que no autorizará esa protesta.
Sin embargo, a pesar de la crisis de desabastecimiento y de los serios trastornos en la vida cotidiana de los venezolanos, Chávez afirmó que su gobierno ganará la «batalla». «Sin bombas y sin disparos, pero es una batalla, incluso de rango internacional», dijo Chávez en su programa radial semanal «Aló Presidente». «Todos los que estuvieron en esto (el paro) tienen que irse. Nadie puede decir que somos arbitrarios en los despidos», apuntó el presidente.
•Buque emblemático
Chávez remarcó que el sábado el gobierno logró movilizar el buque tanque estatal Pilín León, que estuvo anclado por 16 días en el lago de Maracaibo, al oeste venezolano, y sirvió de emblema de la huelga dentro de la estratégica industria petrolera. El buque petrolero, cargado con 44 millones de litros de nafta, fue movido hasta el muelle de Bajo Grande, sobre el lago Marabino, por una tripulación venezolana «sustituta», dijo el gobierno, en una operación que estuvo supervisada por el propio Chávez. El presidente de la petrolera, Alí Rodríguez, insinuó que otros tanqueros anclados en aguas venezolanas serán movilizados en las próximas horas, amparándose en el fallo de la Corte Suprema del jueves pasado.
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