Quito y Caracas (EFE, AFP, DPA) - Los presidentes de Ecuador, Rafael Correa, y de Venezuela, Hugo Chávez, agitaron el fantasma del separatismo en la región al afirmar que grupos opositores impulsan proyectos autonómicos en sus respectivos países.
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«Es preocupante porque están queriendo hacer similares situaciones que en Bolivia. En un momento en que Latinoamérica y el mundo están buscando la integración, no podemos creer ni entender cómo hay sectores, regiones, que quieren la desmembración, separación, desintegración», dijo, en sintonía con ellos, el embajador de Bolivia en Ecuador, Javier Zárata, al referirse al departamento (provincia) de Guayaquil.
En ese sentido, Correa se refirió el sábado al referendo en Santa Cruz como un intento separatista, en un hecho que, según él, «no es aisladoen la región». «Lo que está sucediendo en Bolivia es gravísimo», aseveró el mandatario.
Como contracara, los dirigentes de Guayaquil descartaron la convocatoria de un referendo autonómico y negaron las denuncias del gobierno sobre una supuesta alianza con Santa Cruz y la región venezolana Zulia.
«No creo que quepa una nueva convocatoria, porque aquí la decisión ya fue tomada y hay que respetarla», dijo Carlos Baquerizo, presidente de la Junta Cívica de Guayaquil. Baquerizo aludió a una consulta realizada en enero de 2000 cuando una mayoría se pronunció a favor de la autonomía de Guayaquil (suroeste), núcleo comercial de Ecuador y bastión de la derecha opositora.
En otro tono, tras condenar la intención de «quebrar a Bolivia en pedazos», Chávez dijo el domingo que tiene informaciones, de que el «plan imperialista y de sus lacayos» apunta a desatar el próximo año en Venezuela «un conflicto interno de grandes proporciones».
«Los lacayos venezolanos del imperio» pretenderán separar de Venezuela a los estados occidentales para crear «una media luna» territorial, como parte del «plan descarado imperialista» que, dijo, ya tuvo un primer capítulo con el golpe de Estado que logró derrocarlo durante dos días en 2002, subrayó.
Tras las acusaciones, el gobernador del estado venezolano de Zulia, el líder opositor Manuel Rosales, desmintió ayer el supuesto plan separatista y afirmó que «nosotros no queremos la media luna; lo que queremos es la luna completa, que es Venezuela, para llevarla por caminos de progreso y desarrollo».
Rosales sostuvo que esa denuncia no pasa de ser «un invento, una improvisación más que él (Chávez) incluye en la discusión venezolana», por «remordimiento de conciencia», derivada de una descentralización que «ha retrocedido» durante su gestión, y «para distraer la atención de los principales problemas del país».
Rosales añadió que la oposición no apuesta por cercenar al país, sino inicialmente por «recuperar los espacios» perdidos en los gobiernos regionales y municipales, en su mayoría controlados por afines al gobierno, lo que auguró comenzará en noviembre próximo. Entonces, subrayó Rosales, «debemos ganar la mayoría de las alcaldías y gobernaciones» y tras ello preparar «el gran salto que se debe producir cuando se elija la nueva Asamblea Nacional», en 2010.
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