Santiago (EFE, Reuters, AFP) - Con brotes esporádicos de violencia que incluyeron el lanzamiento de una bomba incendiaria en el Palacio de la Moneda, la izquierda chilena recordó ayer el 33º aniversario del golpe de estado del 11 de setiembre de 1973.
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Varios miles de personas marcharon desde el centro de la capital, en la Alameda Bernardo O'Higgins, hasta el Cementerio General de Santiago para recordar a las víctimas del régimen que encabezó Augusto Pinochet (1973-1990).
Agrupaciones de derechos humanos, organizaciones socialesy partidos de izquierda encabezaron la marcha bajo una fuerte vigilancia policial.
Los manifestantes pasaron por un costado del Palacio de la Moneda, en Morandé 80, donde levantaron un lienzo con las fotos de las víctimas de Pinochet y depositaron flores en homenaje al presidente derrocado Salvador Allende.
Bomba incendiaria
Pero también un grupo de encapuchados lanzó una bomba incendiaria y varias botellas con pintura contra el Palacio de la Moneda, que causaron daños de cierta consideración.
Para dispersar a los encapuchados, las fuerzas antimotines de Carabineros utilizaron carros hidrantes y gases lacrimógenos, mientras la marcha prosiguió unos tres kilómetros hasta el memorial de los detenidos desaparecidos y ejecutados políticos, en el Cementerio General.
Fuentes policiales indicaron que hubo tres funcionarios heridos en los incidentes, uno de ellos grave, y varios detenidos, pero no precisaron cifras, mientras el intendente (gobernador) de Santiago, Víctor Barrueto, habló de una quincena de aprehendidos.