1 de octubre 2021 - 00:00

¿China usa la "diplomacia de los rehenes"?

Pekín - El regreso desde Canadá de Meng Wanzhou, la ejecutiva de Huawei, fue celebrado en China como un triunfo diplomático, pero dejó un sinsabor entre la comunidad empresarial internacional, preocupada por la amenaza de la “diplomacia de los rehenes”.

Este temor se basa en una parte de la historia que la prensa estatal china ha silenciado: cuando las multitudes se preparaban para recibir a Meng en el aeropuerto de Shenzhen (sur), dos canadienses iban en dirección contraria tras haber pasado casi tres años detenidos.

El exdiplomático Michael Kovrig y el empresario Michael Spavor fueron detenidos en China en diciembre de 2018, poco después del arresto de Meng en Vancouver ante un pedido de Estados Unidos por un caso de fraude. Aunque Pekín insiste en que se trató de hechos sin conexión, la detención de los canadienses fue vista como una represalia. Este impresión se vio reforzada por el hecho de que fueron liberados precisamente en el momento en que Meng partió de vuelta a China.

“Cada vez más parece que se están politizando los negocios”, advirtió Steven Lynch, director gerente de la Cámara Británica de Comercio en China.

“La acogida festiva, nacionalista, a Meng fue decepcionante para muchos ejecutivos internacionales aquí”, dijo un directivo canadiense instalado en Shanghái.

Firmas extranjeras en China siempre han tenido cuidado con los temas políticamente sensibles para no incomodar a las autoridades de la segunda economía mundial. Sin embargo, el caso de Meng y los canadienses hizo que muchas firmas reforzaron sus estrategias de riesgo y elaboraron planes de contingencia por posibles detenciones de funcionarios, según el gerente canadiense en Shanghái.

Los canadienses fueron acusados de cargos poco claros de espionaje y estuvieron casi incomunicados durante su detención.

Algunas firmas canadienses han decidido que los riesgos son muy altos y comenzaron a reducir su presencia en China. Otras del mismo país son reacias a enviar a sus trabajadores al gigante asiático.

El de Kovrig y Spavor no fue el único casi de extranjeros víctimas de una aparente represalia china. Un empresario irlandés está bajo arresto desde 2019 luego de que su empleador se viera envuelto en un conflicto legal. Además, una periodista australiana de la cadena china CGTN fue detenida el año pasado al deteriorarse las relaciones de Pekín con Canberra.

Las sospechas de una diplomacia de rehenes fueron en aumento el domingo cuando dos hermanos estadounidenses, a quienes se les impidió salir de China desde 2018 por supuestos “crímenes económicos” de su padre, regresaron de repente a su país.

Agencia AFP

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