"Dada la gravedad del momento, el señor presidente convocó a un Consejo Extraordinario de Ministros para evaluar la situación, analizar los pronunciamientos que se han hecho y asumir una posición sobre lo que va a hacer el Gobierno en el futuro próximo", aseguró Estrada a periodistas.
Estrada añadió que tras la suspensión del proceso deben correr las 48 horas de plazo que tienen las FARC para abandonar la zona de distensión (desmilitarizada) pero, aclaró, que dicho plazo lo establece única y exclusivamente el Jefe del Estado.
"Si hay una ruptura definitiva del proceso, el Gobierno tendría que proceder a dictar una serie de resoluciones. Una, suspendiendo la zona de Distensión, otra, suspendiendo el estatus político del que gozan actualmente las FARC y otra pidiéndole a la Fiscalía que haga efectivas las órdenes de captura que pesan sobre algunos dirigentes" de esa guerrilla, agregó.
Para el ministro del Interior, sin embargo, "lo deseable es que las condiciones de confianza entre las partes se restablezcan y que las FARC demuestren con hechos una real voluntad de paz" que permita salvar el dialogo.
Pastrana atribuyó a las FARC la ruptura de las negociaciones y reiteró que las medidas de control militar alrededor de la zona neutral "no se modificarán", aunque insistió que el gobierno "mantiene las puertas abiertas al diálogo" con la principal guerrilla de país.
El mismo miércoles, cuando en el enclave cedido por el Gobierno y controlado por los rebeldes se anunció la ruptura de las negociaciones, en las principales ciudades del país, empezó a notarse el incremento de la vigilancia militar y policial en edificaciones públicas.