Bogotá (AFP, Reuters, DPA) - Los fuertes combates que sostiene el ejército colombiano con la guerrilla de las FARC se acercaron ayer a las puertas de Bogotá, mientras casi 70 municipios se quedaron sin luz por actos de sabotaje.
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El ejército colombiano pudo ingresar finalmente en La Macarena, el cuarto de los cinco municipios que hasta el jueves pasado estaban bajo órbita de las FARC. Sólo queda La Uribe, cuna de la guerrilla y bastión de Manuel «Tirofijo» Marulanda. Sobre el paradero de éste, las FARC desmintieron una versión de la prensa estadounidense que indicaba que se había refugiado en Venezuela. Para la guerrilla, la versión busca «enemistar a dos pueblos hermanos».
«Nos vemos dentro de 5.000 muertos», les dijo Pablo Catatumbo, jefe de las FARC de la zona sur, a los negociadores del gobierno cuando se frustró el proceso de paz, según admitió el mismo Catatumbo al reconfirmar que aguardan sangrientos combates.
Una versión publicada por el diario «El Tiempo» dio cuenta que el gobierno localizó la zona en la que estaría cautiva la candidata presidencial Ingrid Betancourt, secuestrada el sábado pasado. Pero los jefes militares no planean un rescate inminente para no poner en riesgo la vida de Betancourt, cuyo partido, Oxígeno Verde, acusó de «negligente» al presidente Andrés Pastrana de no haberle facilitado seguridad cuando se trasladaba a San Vicente del Caguán.
Por su parte, EE.UU. reconoció que consulta con el gobierno de Bogotá para «determinar hasta dónde podemos ser útiles», indicó el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer. La ampliación de las operaciones es impulsada por importantes sectores del gobierno de George W. Bush, a pesar de que ayer un informe de la Oficina de Contabilidad General del Congreso cuestionó la eficiencia con que hasta el momento fue encarado el plan Colombia.
Los militares y guerrilleros combatieron en tres localidades próximas a la capital colombiana. Los rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia derribaron con explosivos puentes y torres de telecomunicaciones, dejando sin servicio telefónico a 50 localidades y sin energía a 69. Los enfrentamientos fueron en Fómeque, 20 km al este de Bogotá, en donde se decretó el toque de queda. También hubo combates en Cáqueza (50 km al sudeste de Bogotá) y La Palma (40 km al nordeste). El jefe de la V Brigada militar, general Freddy Padilla, pronosticó un plazo de seis meses para recuperar la zona del Caguán. «Se debe ir con cuidado en un área muy extensa».
Por su parte, los enfrentamientos entre las FARC y paramilitares de derecha derivaron en 20 muertos en sólo dos días, la mayoría en la localidad de Putumayo, en un conflicto que incluye el narcotráfico. El representante de la ONU para la fiscalización de drogas, Klauss Nyholm, consideró que los paramilitares «están mucho más involucrados en el tráfico de drogas de las FARC».
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