Washington y Caracas (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Grupos de defensa de los derechos humanos se sumaron ayer al repudio internacional a la decisión de Venezuela de no renovar la licencia a Radio Caracas Televisión (RCTV), la cadena privada más antigua de ese país, a la vez que el Parlamento Europeo ultimaba también una resolución de condena.
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En tanto, ajeno al clamor internacional contra una medida ampliamente considerada una forma de censura a la prensa independiente y un modo de condicionar a los otros medios privados, Hugo Chávez volvió a acusar a la oposición de «planes desestabilizadores» contra su gobierno a raíz de la impopular medida.
La última renovación por 20 años del permiso del que disfrutaba el canal privado para transmitir vence el domingo y el gobierno decidió no prorrogarlo.
Hasta ayer, los diferentes grupos políticos del Parlamento Europeo (PE) mantenían posiciones divergentes ante el debate previsto para mañana, pero todos los proyectos suponían de una forma u otra un repudio a la medida.
El conservador Partido Popular Europeo (PPE) y el grupo Liberal, que impulsaron la celebración del debate, promueven resoluciones muy duras contra la decisión del gobierno venezolano, mientras que Los Verdes y, en mayor medida, Izquierda Unitaria Europea (IUE) defienden textos alternativos.
Los partidos, así como otras formaciones minoritarias, tratarán hoy de consensuar una propuesta común, pero los observadores ven difícil un acuerdo general.
El PPE y el grupo Liberal, que suman casi la mitad de los votos, propugnan propuestas de resolución que califican de «cierre» la no renovación de la licencia de RCTV, y reclaman a Caracas respeto a la libertad de expresión e información.
El borrador de Los Verdes, más «lavado», hace en cambio referencia a la «no renovación» de la licencia e insta a los medios de comunicación venezolanos a relatar de «la manera más objetiva posible» la realidad política local, pero también reclama al gobierno que garantice «la pluralidad informativa».
En ese contexto, Human Rigths Watch (HRW) denunció que «Chávez está utilizando incorrectamente la autoridad reguladora del Estado para castigar a un medio por sus críticas al gobierno».
Como consecuencia de las crecientes críticas y de las marchas cotidianas en Caracas contra el cierre de RCTV, Chávez dio ayer un discurso por cadena nacional. «Llamo a la calma y tranquilidad, porque nuestros cuerpos de inteligencia han estado trabajando y neutralizando amenazas de grupos con planes desestabilizadores», aseveró. «Pero no lo lograrán; no lo permitiremos», indicó. Hasta el momento, la Organización de los Estados Americanos y el Congreso chileno se manifestaron abiertamente en contra de la decisión del venezolano. También lo hicieron otras organizaciones que abogan por la libertad de expresión, como la Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión (CIRT) de México.
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