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3 de enero 2007 - 00:00

Crece polémica por la ''humillación'' a Saddam

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Bagdad (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Cientos de personas continuaban ayer visitando la tumba de Saddam Hussein mientras el gobierno iraquí ordenó abrir una investigación sobre las polémicas imágenes de la ejecución, difundidas por Internet, que muestran a los verdugos burlándose del condenado.

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El premier Nuri al-Maliki anunció la medida para evitar un recrudecimiento de la violencia sectaria entre los chiitas, que controlan el gobierno, y los sunnitas, en los que se apoyaba el régimen del ex dictador iraquí, ejecutado el 29 de diciembre por crímenes contra la humanidad.

El objetivo de la investigación es «identificar a quienes están detrás de la filmación», dijo el diputado chiita Abbas al-Bayati, miembro de la Alianza Unida (AU), integrada por varios grupos políticos que ocupan 140 de los 275 escaños del Parlamento.

En la cinta se puede ver al ex dictador acompañado de verdugos encapuchados que lo dirigen hacia la horca, mientras se escuchan voces alabando al clérigo chiita Muqtada al-Sadr -que lidera una milicia-y a su padre, Baqer al-Sadr, asesinado durante el régimen depuesto.En un sorprendente gesto para una persona que va a perder la vida en segundos, Saddam se permite un momento de ironía y corea con sarcasmo el nombre de Al-Sadr. «¡Vete al infierno!», le replica el verdugo, a lo que el ex tirano responde «¿Al infierno que es Irak?». «¿A esto le llamás hombría?», le preguntó, además, a uno de sus verdugos segundos antes de morir.

  • Venganza

  • Varios comentaristas en el mundo árabe, gobernado por regímenes sunnitas, calificaron la ejecución de «sectaria» y «humillante», y muchos de ellos consideraron que «fue motivada por venganza (chiita) y no para aplicar la decisión de la Justicia».

    Gobiernos de países como Arabia Saudita -cuna del islamo Egipto lamentaron el hecho de que Saddam fue ahorcado en la fiesta musulmana del Sacrificio, mientras que numerosas voces advertían de que su ejecución de esa manera puede acabar con los esfuerzos para la reconciliación nacional en Irak. De la misma manera se expresaron Francia, Gran Betaña, el Vaticano e Italia, país que propondrá tratar la prohibiciónmundial de la pena de muerte al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

    Se cree que los que estaban presentes en la ejecución representan a Al-Sadr y a Abdel Aziz al-Hakim, líder de la Asamblea Suprema de la Revolución Islámica (ASRI), que junto a Al-Dawa es el principal integrante de la Alianza Unida.

    Los chiitas, oprimidos durante las casi tres décadas de gobierno de Saddam, acusan al ex dictador de haber asesinado a centenares de miles de miembros de su comunidad, que representa 60% de los alrededor de 25 millones de habitantes de Irak.

    El conflicto sectario se agravó después de que en febrero del año pasado fuera atacado un mausoleo chiita en la ciudad de Samarra, al norte de Bagdad, y desde entonces se informa casi a diario del hallazgo, sobre todo en Bagdad, de cadáveres de cientos de civiles con impactos de bala y señales de tortura.

    Ayer mismo, la policía anunció que sus agentes encontraron en la capital los cadáveres de 55 personas en similares circunstancias, mientras que el gobierno afirmó que sólo en 2006 murieron más de 16.000 civiles iraquíes.

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