2 de abril 2002 - 00:00

Crece presión en países árabes para una guerra contra Israel

La tensión en Medio Oriente volvió a agudizarse ayer, con nuevos combates en territorio palestino y con una creciente hostilidad antiisraelí que alarmó a los observadores. Cientos de miles de personas se manifestaron en las principales capitales árabes para exigir una ruptura total con el Estado judío, sometiendo a sus gobiernos a una fuerte presión. Así, la Liga Arabe convocó para hoy a una reunión urgente, mientras Jordania anunció que estudia expulsar al embajador del gobierno de Ariel Sharon. Mientras el sitio al búnker de Yasser Arafat en Ramallah entra hoy en su quinta jornada, la tensión comienza a impactar en el precio del petróleo. El crudo subió ayer 3,6% y superó la barrera de los 27 dólares por primera vez en seis meses. Para los EE.UU. el conflicto se presenta cada vez más complicado y con final incierto.

Estudiantes egipcios se manifestaron en favor de una ruptura del gobierno de Mubarak con Israel.
Estudiantes egipcios se manifestaron en favor de una ruptura del gobierno de Mubarak con Israel.
El Cairo (EFE, AFP, Reuters, ANSA, DPA) - Las calles del mundo árabe se llenaron ayer de multitudinarias y furiosas manifestaciones en solidaridad con el presidente palestino, Yasser Arafat, asediado desde el viernes por el Ejército israelí en la ciudad cisjordana de Ramallah, mientras sus líderes -bajo fuerte presión por una violenta ruptura con Israel- han convocado una reunión urgente para hoy.

Fuentes de la Liga Arabe, que se reunirá hoy en esta ciudad, revelaron la existencia de un bloque duro de países que «consideran que las acciones israelíes han sobrepasado los límites y para responderlas hay que declarar la guerra o boicotear totalmente a Israel, además de suspender las relaciones con los países que apoyan a los israelíes».

Una muestra de la dureza que se espera del bloque árabe hacia Israel la dio el gobierno jordano -uno de los más cercanos al Estado judío en el mundo musulmán-, que amenazó ayer con expulsar al embajador hebreo y romper relaciones diplomáticas. Mientras, analistas dejaron entrever la posibilidad de que Egipto, otro régimen árabe moderado, siga ese ejemplo.

Por cuarto día consecutivo, miles de libaneses y palestinos se manifestaron en diversas ciudades del Líbano para pedir el fin de la matanza de palestinos y expresar su apoyo a Arafat.

Las protestas más violentas se produjeron en El Cairo, donde unos 50.000 estudiantes se manifestaron contra Israel en cinco universidades de la capital egipcia, lo que llevó a la policía a emplear gases lacrimógenos y agua a presión para evitar que los manifestantes rebasaran las vallas que rodean los campus.


Los manifestantes, que coreaban consignas como «Muerte a Israel» y «Lucharemos por Palestina», exigieron al gobierno de Hosni Mubarak que suspenda sus relaciones con el Estado hebreo. Según se informó, la policía temía que los manifestantes arrasaran la embajada israelí, situada a 200 metros de la universidad.

• Universidad

Manifestaciones similares, aunque menos violentas, se registraron en la universidad religiosa de Al-Azhar y en otras provincias del país.

En un hecho indicativo del estado de ánimo predominante en las masas, un restorán de comidas rápidas estadounidense, Kentucky Fried Chicken, resultó completamente devastado por militantes de la Universidad de El Cairo. Por otra parte,
el nuevo mufti de Egipto, Ahmed Al Tayeb, la máxima autoridad religiosa del país, legitimó los atentados suicidas palestinos contra civiles israelíes al calificarlos como «el mayor exponente del martirio».

En Jordania, varios centenares de miles de ciudadanos realizaron ayer una huelga de seis horas, convocada por la oposición y los sindicatos, y hubo protestas en varios campos de palestinos y la universidad de Jordania.

• Protesta

En las calles de Trípoli, 100.000 personas, encabezadas por su líder Muamar el Gadafi, protestaron contra el «genocidio» de la población palestina perpetrado por el ejército israelí. Gadafi recordó a los congregados que el régimen de Trípoli ha solicitado al resto de países árabes que permitan el paso por sus territorios de voluntarios libios que desean combatir con los palestinos «para liberar Jerusalén». También en Túnez unas 10.000 personas se manifestaron en solidaridad con Arafat.

Ante la presión de sus pueblos, el Consejo de la Liga Arabe celebrará hoy en El Cairo una reunión de urgencia. Al parecer, el secretario general de la Liga,
Amro Musa, «encuentra dificultades» en sus intentos de celebrar una reunión a alto nivel, debido a las diferencias entre los árabes con respecto a las medidas que se deben adoptar para hacer frente a «las agresiones israelíes». Mientras Irak ha pedido a los líderes árabes que utilicen el boicot petrolero contra EE.UU. e Israel, Libia y Yemen solicitan una cumbre árabe urgente, al tiempo que Jordania y Egipto reclaman el envío de fuerzas de paz a los territorios palestinos.

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