Crecen las protestas de musulmanes por publicación de caricaturas de Mahoma

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Musulmanes furiosos en todo el mundo aprovecharon el viernes, tradicional día de oración, para intensificar sus protestas por la publicación de caricaturas de Mahoma, que consideran insultantes y blasfemas, en la prensa occidental.

Los países occidentales, con Dinamarca a la cabeza, se esforzaron por apaciguar la ira de los musulmanes, pero sin dar la impresión de transigir sobre el principio de la libertad de expresión.

El origen de la polémica se remonta al 30 de septiembre, cuando el diario danés Jyllands-Posten publicó 12 dibujos satíricos del profeta Mahoma, cuya representación está prohibida por la religión musulmana.

Otros medios de comunicación de Noruega, Francia y Alemania, entre otros, reprodujeron después las caricaturas y alimentaron la indignación de los países musulmanes, que respondieron con manifestaciones, quema de banderas, boicot de productos daneses, retirada de embajadores así como amenazas de muerte a los ciudadanos occidentales.

La tensión alcanzó un punto crítico el viernes, día en que un influyente religioso qatarí de origen egipcio, el jeque Qardaui, llamó a los musulmanes a observar "una jornada internacional de ira".

En Indonesia, el estado musulmán más poblado del mundo (220 millones de habitantes), varios cientos de fundamentalistas irrumpieron el viernes en el recinto de la embajada de Dinamarca en Yakarta al grito de "íVamos a la jihad (guerra santa)!".

El Foro de la Comunidad Islámica, que agrupa a varias docenas de grupos religiosos indonesios, pidió al Gobierno danés que condene a muerte a los autores de los dibujos.

Varios miles de fieles musulmanes se manifestaron el viernes en la explanada de las Mezquitas de Jerusalén. Las autoridades reforzaron con 2.000 policías el dispositivo de seguridad dentro de la ciudad y en sus alrededores previendo incidentes tras la plegaria del viernes.

La víspera, una treintena de manifestantes armados vinculados al movimiento palestino Fatah se congregaron en el Centro Cultural francés de Gaza y amenazaron con hacer "pagar un precio muy alto por toda ofensa al profeta Mahoma".

La campaña de protesta contra las caricaturas era especialmente intensa en internet, vehículo de numerosos gritos de guerra e incitaciones al asesinato. "íOh, hermanos en la religión, es la guerra contra el islam, desenfundad vuestras espadas!", clamó desde la red el ulema Badr ben Nader al Machari.

"Si os topáis con un ocupante danés o noruego, degolládlo a la manera de Zarqaui (el jefe de la rama iraquí de Al Qaida)", recomendaba un internauta. El primer ministro danés, Anders Fogh Rasmussen, se reunió el viernes con 76 diplomáticos, incluidos 11 de países musulmanes, y dijo después que su gobierno "nunca" podría presentar disculpas por la publicación de las viñetas "en nombre de un periódico libre e independiente".

Aunque "apenado" por lo ocurrido, Rasmussen se declaró más preocupado por la defensa de la libertad que por la defensa de los intereses comerciales, aludiendo al boicot de productos daneses. "Creo que nuestro interés mutuo es calmar la situación. Si continua la escalada de protestas en las calles puede
haber repercusiones imprevisibles en todos los países afectados", avisó.

En Francia, el director del diario France Soir, primero del país que publicó los dibujos, fue destituido y varios líderes religiosos, católicos y judíos, afirmaron que comprendían el malestar de los musulmanes. El resto de la prensa y la clase política defendió la libertad de expresión.

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