5 de marzo 2007 - 00:00

Cruento atentado en Afganistán

Los ataques de los talibanes en la región se multiplican.
Los ataques de los talibanes en la región se multiplican.
Marko, Afganistán (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Al menos 16 civiles afganos murieron y otros 25 resultaron heridos ayer en un atentado suicida contra una patrulla de militares estadounidenses, que respondieron disparando tras caer en lo que denominaron una « emboscada compleja» en el este de Afganistán.

Asimismo, dos militares británicos perdieron la vida el sábado en un ataque en la provincia sureña de Helmand, donde los enfrentamientos con los talibanes son diarios, anunció ayer el ministerio británico de Defensa.

El atentado contra la patrulla norteamericana fue perpetrado con un coche bomba que estalló a su paso en una ruta de la provincia de Nangarhar (este) y fue reivindicado por los talibanes, que firman así el segundo ataque de este tipo en menos de una semana contra tropas de la coalición.

A continuación, la patrulla fue blanco de disparos de arma automática « procedentes de varias direcciones» a los que «los soldados respondieron», señaló la coalición en un comunicado. Esa nota precisó que los 16 civiles murieron «en el ataque inicial» contra el convoy. «Se lleva a cabo una investigación», añadió.

Tras el suceso, cientos de afganos se hicieron presentes en el lugar, encolerizados, y bloquearon el camino, según varios periodistas presentes en el lugar. «Muerte a Estados Unidos», «Muerte al presidente (afgano, Hamid) Karzai», gritaron antes de dispersarse.

Numerosos civiles murieron en incidentes semejantes en los últimos meses, sobre todo en el sur de Afganistán, donde los talibanes multiplicaronsus ataques y atentados suicidas, algo que tienen intención de intensificar la próxima primavera, según han declarado.

El martes, unas 20 personas, entre ellas dos militares extranjeros, murieron en un atentado suicida reivindicado por los talibanes en la entrada de la base de Bagram, 60 km al norte de Kabul, donde se encontraba de visita sorpresa el vicepresidente estadounidense, Dick Cheney, que no se vio afectado.

En 2006 se produjeron unos 140 ataques suicidas en Afganistán contra unos 20 en 2005. Unas 4.000 personas murieron en 2006, el año más sangriento desde la caída del régimen talibán, a finales de 2001. En total, unos 170 militares extranjeros fallecieron en 2006 y otros 20, en su mayoría estadounidenses, perecieron desde comienzos de 2007 en Afganistán, donde actualmente hay desplegado un contingente internacional de 46.000 hombres.

Dejá tu comentario

Te puede interesar