Cuba prohibió el martes una marcha opositora prevista para el 15 de noviembre, denunciando una "provocación", y dijo que sus promotores tienen vínculos con Estados Unidos para impulsar un cambio de régimen en la isla, según una comunicación oficial.
SOS Cuba, el hashtag con el que se convocaron las inéditas protestas contra el régimen en julio.
Cuba prohibió el martes una marcha opositora prevista para el 15 de noviembre, denunciando una "provocación", y dijo que sus promotores tienen vínculos con Estados Unidos para impulsar un cambio de régimen en la isla, según una comunicación oficial.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Los promotores y sus proyecciones públicas, así como los vínculos de algunos con organizaciones subversivas o agencias financiadas por el gobierno estadounidense, tienen la intención manifiesta de promover un cambio de sistema político en Cuba", señala la respuesta a un petitorio para realizar esa marcha publicado en el sitio oficial.
La manifestación anunciada en La Habana, "cuyo esquema organizativo se concibe simultáneo para otros territorios del país, constituye una provocación como parte de la estrategia de cambio del régimen" para Cuba, añade la respuesta que destaca el carácter constitucional e "irrevocable" del sistema socialista cubano.
La misma respuesta se dio tanto en La Habana como en las otras seis (de 15) provincias de Cuba (Holguín, Cienfuegos, Pinar del Río, Las Tunas, Santa Clara y Guantánamo) donde se había solicitado autorización para una manifestación "contra la violencia" y por el "cambio".
La convocatoria para la marcha, lanzada en septiembre, se reprodujo en las redes sociales apelando al artículo 56 de la nueva Constitución, aprobada en 2019, que reconoce el derecho a la reunión, manifestación y asociación con fines lícitos y pacíficos.
Pero "el ejercicio de los derechos de las personas solo está limitado por los derechos de los demás, la seguridad colectiva, el bienestar general, el respeto al orden público, a la Constitución y a las leyes", refutó la autoridad.
La incertidumbre sobre la marcha se mantiene a la espera de la decisión que tomará la oposición respecto al llamado a manifestarse.
Preguntado en La Habana por lo que iba a hacer ahora que la protesta quedó prohibida, el dramaturgo Yunior García dijo que van "a consultar a los miembros de Archipiélago (grupo opositor que organiza la manifestación), vamos a tener una reunión" para decidir el camino a seguir.
"Siempre cualquier cosa que el cubano haga, van a decir que se le ocurrió a alguien en Washington, es como si no pensáramos, no tenemos cerebro los cubanos", reaccionó.
"Cualquier cubano sensato quiere cambio para bien, cualquier cubano sensato quiere que en Cuba haya más democracia, que haya más progreso, que haya más libertad, en todos los sentidos", añadió.
El gobierno cubano, que niega la existencia de presos políticos en Cuba, considera como ilegal a la oposición que acusa de estar financiada por Washington.
Inicialmente, Archipiélago había convocado a la marcha para el 20 de noviembre, pero el viernes pasado anunció que la adelantaría para el día 15 debido a que el régimen decidió la semana pasada declarar esa misma jornada el "Día Nacional de la Defensa".
El antecedente de la marcha está en las inéditas protestas del pasado 11 y 12 de julio en medio centenar de ciudades cubanas, que dejaron un muerto, decenas de heridos y centenares de detenidos.
Estas manifestaciones espontáneas, sin precedentes desde el triunfo de la revolución de 1959, se produjeron al grito de "Tenemos hambre", "Abajo la dictadura" y "Libertad", en el marco de una severa crisis económica, la peor en 30 años.
Dejá tu comentario