Johannesburgo (AFP, Reuters) - La Cumbre de la ONU sobre la Pobreza y el Medio Ambiente avanzó en alcanzar un acuerdo para frenar el calentamiento de la Tierra, poco después de que se frustrasen las propuestas para impulsar el uso de energías renovables a instancias de la oposición estadounidense, que evitó fijar plazos y objetivos concretos.
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El avance consiste en que el Protocolo de Kioto para la reducción de los gases que producen el «efecto invernadero» entrará en vigor previsiblemente el año próximo, después de que el jefe de Gobierno de Rusia, Mijail Kasyanov, anunciara la ratificación de su país, y se sumó así a China y Canadá, lo que permitiría la entrada en vigor del pacto.
El encuentro deja un sabor amargo para los países en desarrollo, que no lograron avances significativos en la eliminación de subsidios de los países industriales ni en la reducción del hambre y la pobreza. En representación de la Argentina, el presidente del Senado, Juan Carlos Maqueda, demandó «la eliminación de todo tipo de subsidios con los que los países desarrollados protegen su producción primaria y que atentan contra el comercio». El legislador agregó que esos subsidios se reflejan también «en la enorme deuda social» con los habitantes de estos países.
Según lo acordado anoche por los ministros y expertos de varios países y grupos de países, el plan de acción que la cumbre debe aprobar en su última jornada, habla sólo en términos generales de la cuestión de las energías.
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