De película: el jefe de la ETA se fugó de la cárcel
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Ibon Fernández Iradi
El escape provocó estupor en las autoridades francesas y especialmente en las españolas, y motivó que fueran suspendidos los cinco policías que estaban encargados de su custodia ante sospechas de complicidad.
Ibon Fernández Iradi, de 30 años, alias «Susper», quien según las autoridades españolas es «el mayor responsable de los comandos logísticos» de ETA, aprovechó su delgadez para pasar por el conducto, y derivó en un pasillo interno. No se sabe cómo llegó hasta la reja perimetral, la saltó y hasta anoche la prefectura y la policía francesa intentaban rastrearlo en una operación que era seguida de cerca por el ministro francés del Interior, Nicolás Sarkozy. La pesquisa de emergencia fue denominada «Epervier» e incluye la región de los Pirineos.
•Acusaciones
La fuga de Fernández Iradi es la segunda de un etarra en lo que va del año en las cárceles francesas.
En agosto pasado, otro presunto comando de ETA, Ismael Berasategui, consiguió escapar de la cárcel parisina de La Santé, en otro episodio de características novelescas.
Un hermano de Berasategui, que había concurrido de visita, tomó el lugar del etarra, quien se retiró caminando del penal sin que los guardias de seguridad advirtieran el ardid.
El ministro Sarkozy se comunicó con su par español, Angel Acebes, y le transmitió su «desolación», a la vez que prometió que la policía «no regateará ningún esfuerzo».
•Nota negativa
Acebes evaluó que la fuga pone «una nota negativa en una semana en la que ha habido un golpe muy importante a la banda terrorista». En el fondo subyace una antigua sospecha en medios judiciales y policiales españoles, que perdió fuerza en los últimos años, y que apunta que las autoridades francesas no harían todo lo que pueden en contra de la banda armada, sospecha que se extiende a otras fuerzas de seguridad, como las de Portugal, en donde hay varios etarras asilados.



