Caracas (AFP, EFE) - La sede de la cadena de televisión venezolana Globovisión fue atacada ayer a la madrugada con gases lacrimógenos por un grupo que declaró una «guerra a muerte al canal» en caso de que le ocurra algo al presidente Hugo Chávez.
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El director de esta cadena, Alberto Federico Ravell, aseguró que los autores del ataque, que se identificaron y pertenecerían a un grupo llamado La Piedrita, son adeptos al actual gobierno. Globovisión es la última cadena televisiva de perfil opositor tras la cancelación en mayo del año pasado de la licencia de Radio Caracas Televisión (RCTV).
Según informó Globovisión en su página en Internet, los agresores dejaron a su paso panfletos en los que declaran la guerra a la cadena y la marcan como «objetivo militar» en caso de que haya un magnicidio o un golpe de Estado.
«Es el resultado de ese lenguaje violento que hemos visto en los últimos días en los medios de comunicación. Es un incidente que se veía venir. Estamos declarados objetivo militar, el gobierno tendrá que investigar, tenemos los videos, sabemos dónde generalmente se reúne esta gente», declaró Ravell.na
En un comunicado, la dirección del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV, en el poder), expresó ayer su «más enérgica condena» ante este ataque.
«Nosotros descartamos la participación de militantes del partido en esta acción vandálica, y nos preguntamos: ¿a quién le conviene atentar contra Globovisión, que se comporta como uno de los bastiones de la oposición golpista venezolana?», se preguntó el partido oficialista en el texto.
Complot
Hace dos semanas, el gobierno venezolano aseguró haber desmontado un intento de golpe de Estado contra Chávez, al que un grupo de militares retirados y en actividad estaban pensando en derrocar e incluso matar, haciendo explotar su avión o lanzando una bomba en el palacio presidencial. Un video con la conversación entre tres de los conjurados se difunde permanentemente en la televisión a modo de denuncia del supuesto complot en marcha.
Miembros del gobierno aseguraron que tras este presunto intento de magnicidio estaban, entre otros, responsables de medios de comunicación privados.
El PSUV recordó en su comunicado que las investigaciones sobre el intento de magnicidio que se llevan a cabo «involucran» a Ravell y confiaron en que «rinda cuentas a la Justicia venezolana, por la vía democrática y en el marco del Estado de derecho».
«Tú, Ravell, estás metido en la conspiración contra Chávez. Yo te voy a buscar donde sea si algo le pasa. Ten la certeza de eso. Y asumo mi responsabilidad», había dicho el dirigente del PSUV Diosdado Cabello el martes de la semana pasada, cuando su partido pidió formalmente a la Fiscalía que investigase el caso.
«Lo mismo Miguel Enrique Otero al frente de 'El Nacional' y los dueños de 'El Universal'. Son los que están dirigiendo la conspiración para asesinar al presidente Chávez», agregó.
El político oficialista sostuvo que la violencia es promovida por grupos de oposición que buscan «crear una situación de caos» que eventualmente obligue a anular las elecciones regionales y municipales del próximo 23 de noviembre, aunque advirtió que eso no ocurriría.
El ministro de Interior y Justicia, Tarek El Aissami, reiteró ayer esa denuncia y reveló que los organismos de seguridad han logrado más « elementos contundentes» sobre el complot, previsto para ser ejecutado supuestamente antes de las elecciones.
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