Dos desertores del servicio militar cubano intentaron secuestrar la madrugada de ayer un Boeing 737 para abandonar la isla rumbo a Estados Unidos, lo que provocó la muerte de un oficial tras un extenso tiroteo en el aeropuerto con la policía. Otro efectivo había muerto el domingo al intentar evitar la fuga de los conscriptos.
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Horas después, La Habana culpó por el episodio a Washington, según un comunicado oficial. «Sobre las máximas autoridades de los Estados Unidos recae la responsabilidad por estos nuevos crímenes, que se suman a la larga lista de actos de terrorismo de que Cuba ha sido víctima durante casi medio siglo», dijo una Información a la Población del Ministerio del Interior.
El texto añadió que «nuevamente quedó en evidencia el carácter criminal de la llamada Ley de Ajuste Cubano», vigente desde 1996, y que privilegia a todos los cubanos que lleguen por cualquiervía a EE.UU. con la residencia automática. Esa legislación es « alentadora de acciones vandálicas y criminales», dijo el comunicado.
Los hechos ocurrieron a las 4 de ayer, cuando los reclutas, armados con AK-47 y 700 cartuchos, intentaron secuestrar un avión Boeing 737 de la terminal 2, donde salen los vuelos especiales para Miami y Nueva York. Los soldados ingresaron en un colectivo, con algunos rehenes, por un vallado que establece el límite entre la terminal 1, donde operan los vuelos nacionales, según indicaron testigos. Inmediatamente se desataron los disparos, donde murió un oficial de las fuerzas armadas cubanas.
«Ya todo está controlado, pero hubo un fuerte tiroteo, entraron en una guagua (colectivo) de la calle, cerca del límite del aeropuerto pegado a la terminal 2, y atravesaron hasta el avión, un Boeing 737, que estaba en posición en la terminal 1», precisó un empleado del aeropuerto.
El avión había llegado de la oriental ciudad de Santiago de Cuba. «Por dicha ya habían bajado todos los pasajeros. Sólo quedaban los integrantes de la tripulación,que se tiraron por la escotilla de adelante. Los secuestradores pensaban salir del país», añadió.
Versiones
Los reclutas, tres jóvenes del servicio militar que se habían fugado el sábado de una unidad militar en la localidad de Managua, 25 km al sudeste de La Habana, fueron neutralizados por la policía, según diversas fuentes.
Desde el fin de semana en La Habana se comentaba la fuga de los soldados y habían surgido versiones de un incremento de la seguridad en las vías de acceso a la ciudad. Las fotografías de los fugados fueron colocadas en varios puntos de La Habana y distribuidas a centros públicos, como supermercados, ferreterías y otros negocios.
El último suceso de este tipo en Cuba estaba fechado en abril de 2003, cuando un avión AN-24, de fabricación soviética, con 31 personas a bordo, fue secuestrado por un hombre armado con granadas de mano que fue detenido sin incidentes al aterrizar en Cayo Hueso.
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