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Unos 40.000 soldados han sido obligados a extender su estadía en el Ejército estadounidense desde el comienzo de la guerra en Irak, en marzo de 2003, según expertos legales.
El demandante, que presentó el martes su queja contra Rumsfeld y el Secretario del Ejército Les Brownlee alegando rompimiento de contrato, ha sido identificado por su abogado simplemente como John Doe para proteger su privacidad.
Los documentos de la Corte lo describen como un veterano condecorado que completó nueve años de servicio activo en el Ejército y la Marina estadounidenses, incluyendo misiones en Somalia y zonas de guerra no identificadas en Medio Oriente.
El año pasado, Doe -padre de dos niñas de tres y seis años- sirvió en combate en Irak, hasta diciembre.
Al volver a su hogar en San Francisco, Doe se sumó a la Guardia Nacional de California en un contrato de un año que expira el 21 de diciembre.
Sin embargo, sus comandantes le indicaron en julio que debido a las políticas de emergencia su contrato había sido extendido por otros dos años, y que su unidad sería movilizada para servir en Irak, indica la demanda.
Debe ahora partir seis meses para entrenarse en Fort Bliss, Texas, y cuando culmine el programa de entrenamiento será enviado a Irak.
La demanda alega que la política de emergencia instaurada tras los atentados del 11 de setiembre de 2001 era "inválida" porque el régimen de Saddam Hussein ha sido sacado del poder y "no se puede considerar que Irak plantea una amenaza terrorista para Estados Unidos, y Estados Unidos no ha hecho esa aseveración".
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