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16 de mayo 2007 - 00:00

Desautorizó Lula iniciativas por re-reelección

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Brasilia (EFE, AFP, ANSA) - El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó ayer, en su segunda rueda de prensa desde que llegó al poder y la primera desde que fue reelecto, que se opone a una posible reforma que le permita volver a ser candidato en 2010 y que en 2014 tampoco planea un regreso, ya que estará «cuidando nietos».

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En su comparecencia ante la prensa nacional y extranjera, Lula descartó la posibilidad de una reforma constitucional que, según se ha barajado en el Congreso, le permita ser candidato a la reelección por segunda vez consecutiva.

«No juego con la democracia», declaró el gobernante, quien además dijo que sería una «imprudencia» que el Parlamento avance en una reforma de ese corte, impulsada por sectores de su Partido de los Trabajadores.

Recordó que, aunque fue reelegido el año pasado para otros cuatro años, «siempre» se opuso a la repetición en el cargo y que, en su opinión, una reforma de ese tipo debería extender el mandato de cuatro a cinco años y acabar con la reelección inmediata.

En contra de las corrientes reeleccionistas que existen en América latina, que llegan al paroximo en la Venezuela de Hugo Chávez, quien pretende perpetuarse en el poder, incluso descartó volver para los comicios de 2014. «Sólo si tuviera cinco minutos de locura», dijo Lula.

No obstante, aclaró que desea participar de lleno en la campaña de 2010 y « hacer un sucesor» que asegure la continuidad de todos los planes que ha puesto en marcha durante su gestión, sobre todo en el área social, que calificó como los «más avanzados» en el país.

El mandatario reiteró su convicción de que Brasil está en un momento «mágico», que consideró el «mejor de su historia» tanto en lo económico, como en lo político y lo social.

  • Coalición

    En lo político, valoró la unidad de la variopinta coalición que ha conformado con partidos de todo el espectro ideológico y sostuvo que las diferencias del pasado han sido sustituidas por la voluntad de trabajar para el futuro.

    En el terreno económico, insistió en que «nunca» Brasil ha tenido una fase tan positiva, de crecimiento con baja inflación, aumento de exportaciones y empleo y una credibilidad internacional sólida y garantizada.

    Reiteró que el venezolano Chávez es un «socio inestimable» y que el futuro de América latina es la integración, pese que existan problemas «puntuales», entre los que citó el conflicto entre la Argentina y Uruguay por la construcción de una papelera.

    Una de las pocas asignaturas pendientes que Lula admitió fue la inseguridad en las grandes ciudades brasileñas. «Por más que hagamos, pasará mucho tiempo (para resolverlo), pues está asociado a problemas sociales», señaló el jefe de Estado.

    Añadió que el esquema de seguridad que se montará en julio próximo en Rio de Janeiro para los Juegos Panamericanos será «un modelo» a seguir en todas las grandes ciudades del país.
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