La Procuraduría General de la República (PGR) de México trasladó a la Ciudad de México a 50 policías del Estado de Baja California, en el norte del país, por presuntos vínculos con el cartel narcotraficante que dirigían los hermanos Benjamín y Ramón Arellano Félix.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los policías, que pertenecen a cuerpos municipales y estatales, fueron detenidos en la víspera, junto a otros 150 que aun son investigados, durante una acción coordinada de la PGR y el ejército mexicano, según se informó oficialmente.
Entre los detenidos figura el comandante de la policía del municipio de Tijuana, Sergio Riedel Brossio y el comandante operativo de la policía ministerial del Estado (Judicial) de Baja California, Eduardo Sandoval.
Para detener a los 200 elementos las autoridades federales los convocaron a una reunión de trabajo en la Academia Estatal de Policía.
La detención de los 200 elementos se efectuó en base a declaraciones de miembros del cartel que dirigían los hermanos Benjamín (detenido en un penal de alta seguridad) y Ramón (muerto en febrero pasado en un tiroteo) Arellano Félix, que eran considerado los mayores introductores de droga a Estados Unidos.
Dejá tu comentario