12 de diciembre 2019 - 00:00

Detalles de una arriesgada apuesta

París - El presidente Emmanuel Macron quiere reemplazar las docenas de sistemas de pensiones por un sistema universal, que requeriría a muchos trabajadores, particularmente en el sector público, trabajar más años. Aquí los principales cambios propuestos:

El sistema tendrá sanciones y bonificaciones destinadas a que las personas sigan trabajando hasta los 64 años, dos más que la actualidad. Los cambios se introducirán gradualmente, a partir de 2025 para la mayoría de los trabajadores y desde 2037 para aquellos como los conductores de trenes y subte que actualmente se jubilan a los 50 años.

No afectarán a la policía, que aún podrá retirarse a partir de los 52 años, ni a los bomberos que pueden retirarse a partir de los 57.

Las pensiones de los trabajadores del sector público se calculan sobre los seis mejores meses de su carrera, un sistema más favorable que el sector privado que toma en cuenta el promedio de los 25 mejores años. El Gobierno quiere alinear al sector público con el sector privado, lo que provocaría un descenso automático de las pensiones de empleados públicos.

El Ejecutivo prometió aumentar la pensión mínima para los trabajadores peor pagos y con cotizaciones completas, de 980 euros a 1.000 euros, todavía por debajo del límite de la pobreza calculado por los organismos oficiales.

El nuevo sistema se basará en puntos otorgados por las horas trabajadas en lugar de los trimestres cotizados, un sistema que, según el Gobierno, será más justo para aquellos que tienen trabajos ocasionales.

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