San Pablo y Brasilia (EFE, AFP, LF) - Al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien busca la reelección, le «dan ganas de cerrar» el Congreso para sacar adelante las reformas estructurales que el país necesita, informaron ayer diarios locales.
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Ante el revuelo que causó esa información, voceros del Palacio del Planalto (sede de la Presidencia) salieron a desmentir que el mandatario tenga esa intención consignó la edición de Internet de «O Globo».
«Es falso que el presidente haya hecho en algún momento alguna afirmación que pueda ser entendida como una amenaza o hipótesis de restricción al libre, pleno y soberano funcionamiento del Congreso nacional», afirmó un comunicado oficial emitido por la Presidencia.
La nota oficial resaltó «la historia de lucha y compromiso del presidente Lula con la democracia y, por consecuencia, con la soberanía y la independencia de los poderes que constituyen el régimen democrático. Sólo el contexto electoral, con reiterados intentos de causar confusión y dificultades para la expresión de la voluntad popular, explica la divulgación de (esas) seudonoticias», concluyó el texto.
Los periódicos habían indicado que Lula dejó ver esa idea durante una cena para recolectarfondos para su campañacon Eugenio Staub, presidente del fabricante de electrodomésticos Gradiente, según señaló el prestigioso columnista Elio Gaspari en la edición de ayer de «Folha de Sao Paulo» y «O Globo».
Según Gaspari, Staub le preguntó a Lula cómo pretendía hacer durante un eventual segundo mandato las reformas que considera necesarias, y la respuesta del presidente fue tajante.
«Staub, no despierte el demonio que hay en mí, porque dan ganas de cerrar ese Congreso y hacer lo que es preciso», dijo Lula al empresario la semana pasada, según el columnista.
De acuerdo con Gaspari, Lula agregó que los congresistas que serán en elegidos el próximo 1 de octubre serán peores que los actuales, involucrados en un sinnúmero de denuncias de corrupción.
Quienes escucharon el desahogo de Lula lo criticaron inmediatamente, pero el presidente fue más allá y anotó que la prensa sería un obstáculo para sus planes.
Hace algunas semanas Lula afirmó públicamente que si es reelegido trabajaría por la convocatoria de una asamblea constituyente para aprobar la reforma política que está estancada desde hace años en el Congreso. Su comentario fue criticado por la oposición, que definió esa idea como «golpista».
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