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6 de octubre 2026 - 11:42

Donald Trump aprobó la ejecución por fusilamiento del autor de una masacre en una base militar de EEUU

Nidal Hasan fue condenado a muerte por asesinar a 13 personas en Fort Hood en 2009. El procedimiento todavía podría demorarse por una apelación.

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Donald Trump autorizó la ejecución de Nidal Hasan por pelotón de fusilamiento.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aprobó la ejecución por pelotón de fusilamiento de Nidal Hasan, el expsiquiatra del Ejército condenado por asesinar a 13 personas durante un ataque en la base militar de Fort Hood, Texas, en 2009. De concretarse, será la primera ejecución realizada por las Fuerzas Armadas estadounidenses desde 1961.

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La decisión fue tomada a partir de una recomendación del secretario de Defensa, Pete Hegseth, mientras que el secretario del Ejército será el encargado de establecer la fecha y el lugar en el que se llevará adelante el procedimiento.

“El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha recomendado -y el presidente Donald Trump ha aprobado- la pena de muerte por pelotón de fusilamiento del Ejército de Estados Unidos para el terrorista condenado Nidal Malik Hasan”, anunció el portavoz del Pentágono, Sean Parnell. “El secretario del Ejército fijará la hora y el lugar de la ejecución. El día del juicio para Hasan por fin ha llegado”, agregó.

Quién es Nidal Hasan y qué ocurrió en Fort Hood

Hasan fue condenado a muerte por un jurado militar en 2013 por el ataque perpetrado el 5 de noviembre de 2009 en Fort Hood, una extensa base militar ubicada en Texas. El tiroteo ocurrió en una instalación médica utilizada como punto de concentración de soldados antes de sus despliegues en zonas de combate.

El ataque dejó 13 personas muertas y decenas de heridos. Entre las víctimas, 12 de los fallecidos y 30 de los heridos eran integrantes de las Fuerzas Armadas. Hasan fue alcanzado por disparos efectuados por una agente de la Policía civil durante el episodio y quedó parcialmente paralizado.

Hasan fue condenado a muerte en 2013 por el ataque cometido cuatro años antes.

Durante el juicio, el expsiquiatra decidió ejercer su propia defensa, aunque no presentó testigos, no declaró y tampoco negó los cargos en su contra. Los abogados designados por el tribunal incluso manifestaron preocupación ante la posibilidad de que buscara deliberadamente recibir una condena a muerte.

Hasan sostuvo que había actuado para impedir que soldados estadounidenses fueran enviados a Afganistán a matar a musulmanes y reconoció ante el jurado que las pruebas demostrarían que él había efectuado los disparos. También se describió como un soldado que había cambiado de bando.

Durante el proceso judicial también se conoció su oposición a las intervenciones estadounidenses en Irak y Afganistán, además de conversaciones en línea con Anwar al Awlaki, un clérigo radical vinculado a Al Qaeda que murió posteriormente en un ataque estadounidense con drones en Yemen.

La ejecución podría demorarse años

La autorización presidencial inicia ahora una serie de procedimientos necesarios para concretar la ejecución, aunque Hasan todavía dispone de herramientas legales para intentar frenarla. Una apelación de hábeas corpus ante la Justicia federal civil podría suspender el proceso incluso durante años.

Las condenas a muerte son excepcionales dentro del sistema de justicia militar estadounidense. Actualmente, cuatro hombres, incluido Hasan, permanecen en el corredor de la muerte militar de Fort Leavenworth, Kansas.

La última ejecución llevada adelante por las Fuerzas Armadas ocurrió en 1961, cuando el soldado John Bennett fue ahorcado tras ser condenado por violar a una niña de 11 años. Décadas después, en 2008, el entonces presidente George W. Bush autorizó la ejecución del especialista Ronald Gray, aunque un juez suspendió el procedimiento.

La decisión de Trump se conoció además días después del intento fallido de ejecutar a Christa Pike mediante una inyección letal en Tennessee. El episodio llevó al gobernador del estado a detener las ejecuciones durante este año y ordenar una revisión independiente.

Trump ya había reactivado la pena de muerte federal después de una moratoria informal durante gobiernos anteriores. Entre 2020 y comienzos de 2021, el Gobierno federal ejecutó a 13 personas. Consultado sobre el fallido procedimiento en Tennessee y posibles modificaciones a la aplicación de la pena capital, el mandatario respondió: “No debería ser muy difícil”.

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