ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

21 de febrero 2002 - 00:00

Dos millones de musulmanes en el monte Arafat

ver más

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

En autobús o a pie, la muchedumbre avanzaba lentamente para recorrer los pocos kilómetros que separan al monte Arafat, de 70 metros de altura, del valle de Mina, donde comenzaron los ritos de su peregrinación el miércoles.

"Rezo por la victoria de los musulmanes, por su unidad y su progreso", declaró Fajri Basiuni, un peregrino egipcio de 52 años.

Ahmad Mohsen se mostró sensible al incremento de la violencia en los territorios palestinos: "Oro por todos los musulmanes del mundo, pero fundamentalmente por los palestinos, que Dios les otorgue la victoria", dijo este peregrino, un emigrante yemenita radicado en Arabia Saudita.

Los peregrinos participarán en una oración colectiva al mediodía durante la cual el gran muftí de Arabia Saudita, el jeque Abdel Aziz Ben Abdalá al-Sheij, se referirá a la situación en el mundo islámico.

"Están prohibidas todas las manifestaciones y consignas políticas" durante el peregrinaje, recordó en la prensa el jeque Abdel Aziz.

La congregación en el Monte Arafat continuó en calma. Las autoridades sauditas, que desplegaron miles de policías a lo largo de las rutas que llevan al monte Arafat para garantizar la seguridad de los peregrinos, procedentes de más de 120 países, no señalaron incidentes importantes.

Helicópteros de las fuerzas de seguridad sobrevuelan el sector en forma permanente.

En total, 101 peregrinos murieron en los últimos días de diversas enfermedades, señaló el jueves la prensa saudita, precisando que en su mayoría eran personas de más de 60 años originarias sobre todo de Egipto, Pakistán y Argelia.

Otros 570 fieles tuvieron que ser hospitalizados, de acuerdo con los diarios.

Los feligreses, entre los cuales hay más de 1,4 millones de personas procedentes del extranjero, pasaron la noche en Mina, una ciudad de carpas en un valle deshabitado, rodeado de montañas áridas, cerca de la ciudad santa de La Meca, como lo hizo el profeta del islam Mahoma hace más de 1.400 años.

Varios fieles hicieron el trayecto durante la noche o de madrugada, aprovechando que la temperatura era de sólo 20 grados centígrados, ya que durante la jornada sube a 35 grados.

Los peregrinos deben permanecer hasta la puesta del sol en el Monte Arafat, donde el profeta Mahoma pronunció su último sermón hace 14 siglos.

La estadía en el monte de la Misericordia en Arafat simboliza la espera de los seres humanos el día del Juicio Final.

Luego, los peregrinos deben regresar al valle de Mina para inmolar un animal en recuerdo del sacrificio que estuvo a punto de llevar a cabo Abraham al querer matar a su hijo por orden de Dios.

Deben pasar tres días más en el valle de Mina para lapidar a las estelas que simbolizan a Satán, según la tradición.

Todo musulmán debe llevar a cabo este peregrinaje al menos una vez en su vida si tiene los medios económicos.
 

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias