Un soldado estadounidense junto a un civil afgano.
La polémica por la muerte de diez civiles, que habrían sido asesinados por las fuerzas extranjeras en Afganistán, recrudeció con la publicación de un informe oficial confirmando estas acusaciones y con las dos manifestaciones que se realizaron contra las tropas extranjeras en Kabul y Jalabad.
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Dos días después de haber acusado a sus aliados occidentales de haber matado a diez civiles, entre ellos ocho adolescentes, el presidente Hamid Karzai volvió a la carga con la publicación de un informe de investigación con detalles de los hechos que habrían ocurrido el sábado en la inestable provincia de Kunar (este del país).
"Una unidad de las fuerzas internacionales bajó de un avión en el distrito de Narang de la provincia de Kunar y sacó a diez personas de tres casas, ocho de las cuales escolares, uno de ellos era un invitado, el resto de la misma familia, y los mató a balazos", precisó el jefe de los investigadores afganos, Asadulá Wafa, citado en el comunicado de la presidencia.
Según un oficial estadounidense desplegado en Asadabad, la capital de la provincia de Kunar, donde se produjeron los hechos, ninguno de los muertos era "inocente".
"Estas personas nos disparaban y estábamos obligados a responder, si no nos habrían herido", declaró a los periodistas el capitán Joe Sanfilippo.
Al principio, las tropas internacionales con base en la provincia de Kunar declararon a los investigadores gubernamentales "no estar al tanto del incidente", según la declaración gubernamental.
De su lado, la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad en Afganistán (ISAF) de la OTAN afirmó no haber efectuado ninguna operación en la región el sábado.
Pero un alto oficial occidental que pidió mantener el anonimato dijo que la operación en Kunar fue llevada a cabo por fuerzas especiales estadounidenses.
Karzai hablo personalmente con el padre y el tío de los escolares muertos. "El presidente les aseguró que el gobierno investigaría seriamente sobre este hecho y que actuaría conforme a la ley contra los culpables", precisó el comunicado.
Mientas tanto, cientos de estudiantes afganos quemaron una efigie del presidente estadounidense Barack Obama durante una manifestación en Jalalabad (este de Afganistán) contra las tropas occidentales.
Los estudiantes bloquearon las calles de la ciudad y desfilaron gritando consignas como "Muerte a Obama" y "Muerte a las fuerzas extranjeras".
"El gobierno debe impedir estas operaciones unilaterales, o bien tomaremos las armas en lugar de nuestras plumas y los combatiremos (las fuerzas internacionales)", amenazaron los estudiantes en un comunicado.
Varios diputados, entre los cuales el representante de la provincia de Kunar, abandonaron el lunes el Parlamento en señal de protesta.
El secretario estadounidense de Defensa, Robert Gates, aseguró recientemente que la disminución de bajas civiles - que alimentan la impopularidad de las tropas internacionales - era "una prioridad" de la OTAN y de las tropas estadounidenses.
Esta semana, Naciones Unidas aseguró que la muerte de civiles aumentó un 10,8% en Afganistán en los primeros diez meses de 2009, con un total de 2.038 muertos en lugar de los 1.838 en la misma época del año anterior, la mayoría (1.404) murieron como consecuencia de operaciones de los insurgentes.
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