Entró ayer en su fase final el Plan de Desconexión de Ariel Sharon, que entregará la totalidad de la empobrecida Franja de Gaza a la Autoridad Palestina. Después de un día dramático, en el que colonos ultranacionalistas atacaron con pintura, proyectiles y, en algunos casos, hasta con ácido a los soldados israelíes encargados de desalojarlos, el asentamiento de Neve Dekalim (foto), el mayor de Gaza, fue finalmente evacuado. Las mismas escenas, e igual desenlace, se vivieron en el asentamiento de Kfar Darom, otro bastión de los colonos.
Utilizando dos contenedores, elevados por medio de grúas, los soldados y agentes de la policía israelí consiguieron ascender a duras penas hasta la azotea de la sinagoga y cortar el alambre de púas que la rodeaba.
A última hora de la tarde, numerosos colonos y ultranacionalistas subían a autobuses controlados por el ejército para su posterior evacuación de la Franja de Gaza.
Según declaró un jefe de la policía a los medios de comunicación en Kfar Darom, los agentes antidisturbios rociaron a los atrincherados en el tejado de la sinagoga con un líquido azul para su posterior identificación, a fin de poder presentar cargos contra ellos.
«Hagan algo, no se queden de brazos cruzados contra esta injusticia. Salgan a manifestarse», profería uno de los colonos desalojados a los medios de comunicación, al tiempo que otros simpatizantes quemaban un autobús en el que las fuerzas israelíes tenían planeado evacuar este reducto. Abundaron las escenas de llanto y los ataques de nervios entre los colonos desalojados.
Dejá tu comentario