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La orden aprobada por Ashcroft, significa que muchos extranjeros no serán liberados bajo caución mientras sus casos estén pendientes de resolución en los tribunales migratorios, si el gobierno puede demostrar que constituyeron un riesgo para la seguridad nacional.
"Tales consideraciones de seguridad nacional claramente constituyen un fundamento razonable para el ejercicio de mi discreción a fin de denegar la liberación bajo caución", dijo la orden 19 páginas redactada por Ashcroft.
El documento fue firmado el viernes pasado, y circuló esta semana entre los magistrados y abogados de inmigración.
La orden le había sido solicitada por el nuevo departamento de Seguridad Nacional, el cual ahora tiene autoridad sobre los mayoría de los asuntos migratorios, después que el Consejo de Apelación de Inmigración revirtió la decisión de un juez para que libere a un haitiano que buscaba asilo, David Joseph, de 18 años, con una caución de 2.500 dólares.
El juez y el Consejo de apelación llegaron a la conclusión de que no tenían autoridad para denegar la caución basándose en las preocupaciones de seguridad nacional esgrimidas por el gobierno, que buscaba detener más ilegales tras los atentados del 11 de septiembre.
El detenido se contaba entre los 216 haitianos que arribaron a Miami por barco el 29 de octubre, una escena de captura que la televisión transmitió en directo, mientras los indocumentados recién arribados a Biscayne Bay corrían para no ser atrapados en una de las principales rutas de la zona.
Varias agencias federales se opusieron a la liberación de los haitianos bajo caución, esgrimiendo que se vería amenazada la seguridad nacional si los liberaban porque abría camino a una enorme oleada de inmigrantes que intentarían alcanzar la costa norteamericana.
Además, dijo el gobierno, rebasaría la labor de las ya agotadas Guardia Costera, Patrullas de Frontera y otras agencias, que están muy ocupadas tratando de contrarrestar presuntos atentados terroristas.
El departamento de Estado advirtió que los haitianos llegaron a "un modelo de contención" para no haitianos, incluyendo a paquistaníes y palestinos, en su acceso a Estados Unidos, y levantó nuevos temores de una posible amenaza terrorista.
La decisión de Ashcroft comprende a todos los inmigrantes ilegales, a excepción de los cubanos, quienes por ley están automáticamente autorizados a permanecer en Estados Unidos una vez que ellos alcanzan la costa.
También reafirma la principal autoridad del secretario de Justicia por encima de la ley migratoria, aún cuando la mayor parte del aparato migratorio de Estados Unidos ha sido transferido para el departamento de Seguridad Nacional.
El criterio de Ashcroft también dice que el secretario de Justicia tiene "amplia discrecionalidad" a la hora de determinar cual va a ser el estatus de los inmigrantes.
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