Nueva York (AFP) - Una madre norteamericana fue declarada culpable por un tribunal de Connecticut (nordeste) de haber creado un ambiente doméstico inseguro e insalubre que no fue ajeno al suicidio de su hijo de 12 años, y podría ser condenada por ello a 10 años de cárcel.
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Un jurado popular consideró probado el lunes que Judith Scruggs, de 52 años, madre de Daniel Scruggs, un chico que se ahorcó en el armario de su habitación con una corbata el 2 de enero de 2002, puso en peligro la vida de su hijo y recibirá sentencia el próximo 20 de noviembre.
La madre fue absuelta de los cargos de crueldad y de negligencia médica. El caso generó una viva polémica por lo inusual de castigar al progenitor de un suicida.
• Humillaciones
Además, se sigue discutiendo sobre las razones que pesaron más en la decisión del chico de quitarse la vida: el ambiente doméstico caótico y sucio o las burlas sangrantes y las golpizas que recibía de sus compañeros de escuela. Daniel iba a la escuela mal vestido y olía mal, lo que lo exponía a humillaciones constantes.
«The New York Times» reveló que el chico había faltado 44 días a clase cuando se suicidó y que solía defecar y orinarse encima al parecer para que lo enviasen a casa.
Las fotografías del estado en que se encontraba la casa tras la muerte del chico fueron presentadas en el juicio como prueba contra la madre. Por su parte, la defensa de Judith Scruggs alegó, sin éxito, que esta madre soltera de cinco hijos, dos de los cuales vivían con ella, trabajaba más de 60 horas a la semana en dos empleos para asegurar la manutención de la familia.
Asimismo, insistieron que la escuela, que fue objeto de una investigación, no hizo nada por evitar el infierno que vivía Daniel.
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