Al menos diez personas, entre ellas el líder de Al Qaeda en Somalia y otro dirigente islamista, murieron el jueves en Somalia en un bombardeo del ejército estadounidense confirmado por el Pentágono, según diversas fuentes.
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"La Comandancia Central estadounidense realizó un ataque contra un conocido blanco y líder de la milicia de Al Qaeda en Somalia", dijo el portavoz de esa división del Departamento de Defensa, teniente Joe Holstead.
El ministro de Información de Etiopía, Berhane Hailú, se congratuló por el éxito de la operación aérea, en declaraciones.
Ese bombardeo y el deceso de dos líderes islamistas, Moaliam Aden Hashi Ayro y Jeque Muhyadin Omar, confirmado por sus milicianos, "va a debilitar aún más las células de Al Qaeda en Somalia. Eso tiene cierto valor para la paz y la estabilidad en Somalia", declaró Berhane Hailú.
"Según las informaciones que tenemos, dos jefes de Al Qaeda murieron, al igual que la mujer y el niño de (Moalim Aden Hashi) Ayro, que estaba con un grupo de 23 personas en esta zona", precisó el ministro.
Horas antes, el portavoz de los insurgentes islamistas y habitantes de la zona habían atribuido al ejército estadounidense ese bombardeo en el distrito de Dhusamareb, 450 km al norte de Mogadiscio, que había dejado 10 muertos, entre éstos los dos responsables islamistas.
Ayro fue presentado por las autoridades somalíes como el jefe de la red terrorista Al Qaeda en Mogadiscio.
"Aviones de combate estadounidenses nos atacaron en el distrito de Dhusamareb", declaró a la AFP por teléfono el portavoz de los islamistas somalíes, Cheij Mujtar Robow.
"Moaliam Aden Hashi Ayro y Cheij Muhyadin Omar eran miembros de los shebabs", combatientes islamistas, añadió el portavoz.
Según el gobierno somalí, Ayro fue entrenado por la red extremista en Afganistán durante los años noventa y ahora dirigía un centro de entrenamiento secreto en territorio somalí.
Ayro ya había sobrevivido a un ataque estadounidense en el sur de Somalia en enero de 2007, dirigido también contra al menos otros tres islamistas presuntamente implicados en los atentados de Al Qaeda contra las embajadas de Estados Unidos en Kenia y Tanzania en 1998 -que causaron 224 muertos- y un hotel de Mombasa (este de Kenia) en 2002.
También supervisó en enero de 2005 la profanación de un cementerio italiano del sur de Mogadiscio y su nombre ha aparecido varias veces en relación a ataques contra trabajadores humanitarios extranjeros en la región.
"La muerte de Omar y Ayro no pondrá fin a la lucha por la supremacía de Alá y por la liberación de la tierra santa de Somalia. Seguiremos el combate hasta que el pueblo somalí sea liberado", advirtió el jeque Mujtar Robow, refiriéndose a la presencia de tropas etíopes en Somalia.
El ejército de Etiopía acudió en apoyo del gobierno de transición somalí a principios de 2007 y expulsó del centro y sur de Somalia, incluida Mogadiscio, a los militantes islámicos que se habían hecho con el control de esas zonas.
Desde entonces, las tropas etíopes, las somalíes y las de la Unión Africana (UA) son blanco de la insurrección de los islamistas, que llevan a cabo acciones de guerrilla casi diarias.
La del jueves fue la cuarta intervención militar estadounidense en Somalia desde principios de 2007.
El 29 de febrero pasado, Washington inscribió a los shebabs somalíes en la lista estadounidense de organizaciones terroristas por sus vínculos con Al Qaeda. Estados Unidos tiene en Yibuti, a pocos kilómetros de Somalia, su única base militar en Africa.
Somalia está en guerra civil desde 1991 tras la caída del presidente Mohamed Siad Barre.
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