Falluja, Irak (ANSA, Reuters, EFE, AFP) -Fuerzas estadounidenses, apoyadas por soldados iraquíes, lograron ocupar el centro de la ciudad sunnita de Falluja, tras intensos combates que ocasionaron un número aún no determinado de muertos. Sin embargo, lejos de tener la situación bajo control, la coalición ocupante sufrió una contraofensiva en Baaquba y otras ciudades.
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Tanques estadounidenses y vehículos blindados, que forman parte de la gran operación militar Furia Fantasma, fueron recibidos al anochecer con una lluvia de granadas y disparos de fusiles AK-47 por parte de los rebeldes. Lo primero que hicieron las tropas estadounidenses al ingresar con tanques en el centro de Falluja fue bautizar Michigan 1 la avenida principal de la ciudad. Al menos 16 soldados estadounidenses murieron en las últimas 48 horas en diversas operaciones militares, mientras que los dirigentes de la resistencia, entre ellos el jordano Abu Musab Al Zarqawi, habrían dejado Falluja, admitió el general Thomas Metz. «Ojalá no fuera así, pero he de suponer que esos dirigentes conocen de la potencia de nuestro arsenal», dijo Metz, a cargo de las operaciones militares en Irak. De ser cierto, el principal objetivo de la operación militar no podrá ser concretado.
La cifra total de muertos es incierta en uno y otro bando. Mientras algunos efectivos hablan de «numerosas bajas», al menos cinco cuerpos de militares estadounidenses heridos o muertos fueron transportados en helicópteros. Entre los iraquíes que perdieron la vida había un niño de nueve años que fue gravemente herido cuando fue bombardeada su casa. Tampoco se informó sobre la cifra de muertos y heridos entre civiles, un aspecto crucial que motivó un pedido de «contención» por parte del gobierno francés y de «no exageración» en el uso de la fuerza por parte del Ejecutivo ruso.
«Creo que las bajas enemigas son mucho más numerosas de lo que esperaba» y «las nuestras mucho menos», indicó Metz. En pequeños grupos de unos 20 hombres cada uno, armados con lanzagranadas y ametralladoras, los rebeldes se replegaron a los barrios de Jolan y Askari, disparando contra las fuerzas iraquíes y estadounidenses.
Analistas militares prevén una guerra de guerrillas para los próximos días.
Mientras la batalla recrudecía en Falluja, insurgentes atacaron comisarías en Baaquba y en Bagdad. También hubo combates en Ramadi. En Baaquba, el funcionario a cargo de la morgue principal negó informes de que 45 personas murieron en ataques perpetrados por Zarqawi, tal como había sido informado por el director de la morgue local, Ahmed Fuad. Los barrios de Wahda, Tahrir y Mafraq pasaron a tener un frágil control por parte de los combatientes. A la vez, ante el temor de respuestas por parte de la resistencia, el primer ministro interino iraquí, Iyad Allawi, decretó para la noche el toque de queda en Bagdad.