La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, admitió hoy que Estados Unidos cometió "algunos errores" en el pasado que tensaron las relaciones entre los miembros del continente americano.
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"Nosotros también hemos cometido nuestros errores", aseguró Rice en la Conferencia de las Américas celebrada hoy en Washington.
Rice explicó que los errores "quizá" fueron provocados por "preocupaciones mayores y un giro ideológico que hacía difícil que viéramos claramente a veces lo que ocurría en la región", en referencia a los años de la Guerra Fría.
La secretaria de Estado admitió que Estados Unidos y Latinoamérica no siempre tuvieron una relación "positiva", y que en parte fue creada por el distinto pasado de ambos, que provocó que no existiera una asociación "de iguales y respeto".
Por el lado de Latinoamérica, Rice aseguró que no siempre fue positiva "la manera en que la región ha visto a Estados Unidos y lo que hace".
Sin embargo, aseguró que en los últimos años la relación se estrechó en una última "década destacable" y que Estados Unidos se convirtió en "un mejor socio" para el área. "Esperemos que esto suponga los cimientos para un nuevo y duradero compromiso con un hemisferio en paz", agregó.
Hablando sobre su legado, la secretaria de Estado envió un mensaje al que sea su sucesor a partir de enero de 2009, cuando George W. Bush deje de ser presidente de Estados Unidos. "Para seguir siendo influyentes, debemos seguir comprometidos, y para seguir siendo comprometidos debemos seguir estando presentes" en la región.
"El potencial de nuestro hemisferio es enorme", afirmó. "Nuestro futuro está íntimamente ligado", agregó.
Rice también calificó de "sin precedentes" la "Iniciativa Mérida" como la "primera estrategia regional de seguridad". El programa propuesto por la Casa Blanca aportaría 1.400 millones de dólares a México y Centroamérica en los próximos tres años para combatir el narcotráfico y el crimen organizado. La partida de 2008, que aún debe ser aprobada por el Congreso, incluye 500 millones para México y 50 para Centroamérica.
Al mismo tiempo, envió un mensaje a Cuba y al gobierno de Raúl Castro. "El régimen debe mostrar que tiene confianza en sí mismo y en su pueblo", por lo que llamó para la eliminación de las restricciones a la libertad de expresión, asociación o culto, entre otras. "Queremos trabajar con Cuba, queremos trabajar con su gente", añadió.
Rice tampoco se olvidó de mencionar el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Colombia, cuya ratificación está bloqueada en el Congreso estadounidense por la oposición de la mayoría demócrata. "Si los líderes del Congreso lo rechazan, serán ellos los que estarán rechazando a nuestros vecinos".
"La mayoría de los ciudadanos de nuestro hemisferio quiere más comercio, no menos", afirmó. "Los que se beneficiarán (del rechazo al TLC) serán precisamente aquellos que no comparten nuestros valores", sentenció.
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