Portsmouth - Por un día, los principales líderes occidentales dejaron de lado las severas diferencias que los enfrentan en varios temas clave y asistieron a una emotiva ceremonia en una playa de Inglaterra, con la presencia de 300 veteranos de guerra para recordar el 75º aniversario del Desembarco de Normandía, punto culminante en el esfuerzo aliado que llevó al final de la Segunda Guerra Mundial.
Aniversario del "Día D" disimuló la grieta entre líderes de Occidente
Trump, Merkel, May y Macron dejaron sus diferencias de lado y asistieron a un acto, que contó con la presencia de la reina Isabel II.
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Asistieron el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enfrentado a medio mundo por sus políticas proteccionistas; el de Francia, Emmanuel Macron, que lo ha criticado con dureza por su nacionalismo agresivo y por su rechazo al Acuerdo de París sobre cambio climático; la primera ministra británica, Theresa May, quien está a punto de dejar el cargo y ha decepcionado a los líderes de la Unión Europea (UE) por su fracaso en lograr el aval del Parlamento al acuerdo de salida del Reino Unido (“brexit”).
Además, estuvieron la canciller alemana, Angela Merkel, y jefes de gobierno de Canadá, Australia, Bélgica, República Checa, Grecia, Luxemburgo, Holanda, Noruega, Polonia, Eslovaquia, Dinamarca y Nueva Zelanda.
“La generación de la guerra, la mía, es resistente y estoy encantada de estar hoy con ustedes en Portsmouth”, afirmó la reina Isabel II, de 93 años, agradeciendo “el heroísmo, el valor y el sacrificio de quienes perdieron sus vidas” para defender “la causa de la libertad”.
El acto se celebró en la misma playa del sur de Inglaterra donde 75 años antes una gran cantidad de soldados esperaban para cruzar el canal de la Mancha con destino a las costas de Normandía, en el norte de Francia, para el desembarco aliado del “Día D”, el 6 de junio de 1944, clave en la liberación de Europa del nazismo.
De los más de 150.000 soldados que ese día pisaron suelo francés, más de 10.000 murieron, resultaron heridos o desaparecieron. Pero 300 de ellos asistieron ayer al homenaje, en el que recibieron una calurosa ovación de los mandatarios.
Trump leyó la oración que el presidente estadounidense Franklin Roosevelt transmitió por radio aquel día llamando a “liberar a una humanidad que sufre”. El mandatario estadounidense puso fin así a una visita de Estado de tres días al Reino Unido, durante la cual fue recibido con todos los honores por la reina Isabel II y habló de comercio con la primera ministra Theresa May.
Un silencio sepulcral se impuso mientras retumbaba el famoso discurso de 1940 del primer ministro británico Winston Churchill conocido como “Lucharemos en las playas”. Después May leyó una carta del capitán inglés Norman Skinner a su esposa Gladys, hallada en su camisa tras su muerte en el desembarco.
También el presidente francés Emmanuel Macron leyó una carta, escrita a sus padres por un joven resistente francés, Henri Fertet, fusilado con 16 años en septiembre de 1943.
Coincidiendo con esta conmemoración, los representantes de los 16 países presentes en Portsmouth adoptaron una declaración en la que se comprometieron a que “los sacrificios del pasado no hayan sido en vano ni sean jamás olvidados”.
Trump y May viajarán hoy a Francia para continuar las conmemoraciones junto a Macron en Normandía. Pero antes, el presidente estadounidense, que al término de la ceremonia mantuvo un rápido encuentro bilateral con Merkel, voló a Irlanda donde fue recibido al pie del Air Force One por el primer ministro Leo Varadkar.
Agencias AFP, ANSA y Reuters




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