El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Si los kamikazes hubieran logrado alcanzar el vecino laboratorio de bromo, el ataque podría haber tenido efectos devastadores sobre la población portuaria israelí a raíz de una nube venenosa, apuntaron los expertos.
En un comunicado emitido al término de la reunión del Consejo de Defensa -que se prolongó durante tres horas y de la que participaron jefes del ejército y de los servicios secretos-, Israel informó que se decidieron las líneas de acción contra "los grupos terroristas".
Poco después de las conclusiones del Consejo, los helicópteros lanzaron el ataque en Gaza.
En tanto, en los valles al norte de la Franja de Gaza se concentraron tropas y blindados israelíes, lo que -según observadores- señala el comienzo de una vasta operación militar, aunque tampoco se descarta una invasión general a todo el territorio de Gaza.
El premier palestino, Ahmed Qrea (Abu Ala), le advirtió a Israel que no recurra a represalias militares porque "la violencia sólo genera violencia".
"Se necesita -dijo Qrea- que Israel cese la violencia que originó, porque así nosotros podremos hacer lo mismo".
Esta expresión refleja la secuencia habitual en la región: Israel lanza ataques como represalia contra los grupos palestinos. Estos dicen que sus ataques se deben a acciones precedentes de los israelíes.
La radio estatal israelí dijo que fueron autorizadas operaciones "focalizadas" y "de gran intensidad para atacar infraestructuras terroristas" y también campos de refugiados.
Según la misma radio, también "se obtuvo permiso para atacar a todos los jefes del terrorismo", una referencia a los denominados asesinatos "selectivos" de palestinos.
En consecuencia, vuelven a estar en la mira del ejército israelí los cuadros políticos y los principales miembros de Hamas y Jihad Islámica, como el jeque Ahmed Yassin, quien ya logró sobrevivir con heridas leves a una tentativa israelí de asesinarlo el 6 de septiembre de 2003.