El 48 por ciento de las tierras más productivas de Colombia son propiedad de los narcotraficantes, según un estudio de la Contraloría (Tribunal de Cuentas), que cita hoy el matutino "El Tiempo".
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En total son cuatro millones de hectáreas valoradas, según el diario, en unos 2.400 millones de dólares y ubicadas principalmente en el llamado eje cafetero, que comprende los departamentos de Quindío, Risaralda y Caldas, en el centro oeste del país.
Así mismo en los departamentos de Córdoba, Magdalena y Guajira sobre el Caribe colombiano, en el norte; en el Valle del Cauca (suroeste), Antioquia (noroeste) y Tolima (centro), en los que, según el rotativo "se ha concentrado la mayor parte de la actividad 'agrícola' de los traficantes de droga".
La cifra sobre la tenencia de tierra por el narcotráfico es apenas aproximada pues, según la fuente, la información oficial disponible no es clara sobre sus auténticos propietarios y a la existencia de predios a nombre de testaferros de organizaciones criminales.
Los narcotraficantes, según la contraloría, poseen tierras en el 40 por ciento de los municipios el país, que adquirieron en los últimos diez años para lavar el dinero producto de sus delitos y adquirir influencia política en las regiones.
"La compra de tierras permitió a los 'narcos' tener un ahorro a largo plazo y proteger su dinero de la devaluación. Adicionalmente, les otorgó cierto liderazgo político en las regiones donde obtuvieron sus predios", señala el estudio.
La adquisición masiva de predios rurales por las mafias vino acompañada de la reducción de la frontera agrícola, el encarecimiento de la tierra y el desplazamiento forzado de pobladores, que fueron obligados a vender, bajo amenazas.
De otra parte el informe advierte sobre el hecho de que las tierras incautados al narcotráfico por las autoridades han sido mal administradas y se carece de información sobre el estado en que se encuentran y el uso que se les da.
Se desconoce la extensión de los predios, la identificación de sus propietarios, el valor comercial, el estado en que se encuentra el proceso de expropiación y en qué juzgado está.
De 320.653 hectáreas incautadas, que equivalen al ocho por ciento de las cuatro millones que tienen los mafiosos, apenas 5.600, es decir el 0,14 por ciento del total o el 1,74 por ciento de las incautadas, han sido entregadas a campesinos.
La Contraloría considera que si hubiera un Estado eficiente, con las tierras del narcotráfico sería posible hacer una reforma agraria de gran alcance, algo que se persigue sin éxito desde hace casi cuatro décadas.
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